¿Cómo es un implante dental?

La implantología dental es uno de los tratamientos más acusados en las clínicas de odontología. Por este motivo hoy hablaremos de los implantes y de las partes que los forman. De esta forma, será mucho más sencillo familiarizarse con esta técnica dental, que cada día alarga las vidas de las sonrisas de millones de personas en el mundo.

En la actualidad, los implantes dentales son una de las soluciones estéticas y funcionales más completas que existen. En el caso de haber perdido algún diente o contar con alguna pieza dental enferma o dañada, la reparación mediante implantología puede resultar la mejor solución para solventar dicho problema. No obstante, el implantólogo experto tendrá que valorar todas las opciones disponibles, ofreciendo la alternativa más adecuada, en función de la salud bucodental del paciente y de sus condiciones particulares.

Los implantes dentales

Aquí hemos hablado en numerosas ocasiones de las diferentes técnicas de implantología dental y de los tipos de implantes que podemos encontrar en las mejores clínicas dentales. Pero hoy veremos cómo son esos implantes y cuáles son las partes más importantes de los mismos.

Una de las partes del implante más importantes es el cuerpo del mismo. El cuerpo se coloca sobre el tornillo y está fabricado en materiales que aportan una biocompatibilidad extrema, generalmente titanio. Esto evitará un aumento significativo del riesgo de rechazo. El cuerpo del implante se inserta en el hueso alveolar para pasar el famoso proceso de oseointegración, tan necesario en la implantología dental.

Además del cuerpo, los implantes dentales también se componen de tornillos de cobertura. Es decir, unas piezas que se colocan en la cresta para eliminar la posibilidad de que los tejidos de la boca se formen sobre los implantes. Estos tornillos se suelen colocar en la primera intervención quirúrgica necesaria para comenzar el tratamiento implantológico.

Tras tener los tornillos colocados es importante esperar el tiempo necesario para que el hueso y el implante se integren debidamente. Este proceso suele durar unos cuatro meses. Tras este periodo, lo más común es someterse a la segunda intervención en la que se elimina el tornillo que da cobertura para colocar el pilar, que tiene la misma función que la pieza anterior. No obstante, es importante recordar la existencia de implantes de carga inmediata. Con este tipo de implantología es posible que el paciente solo requiera una intervención y que se puedan colocar prótesis provisionales en el mismo día. Obviamente, esto dependerá de la calidad del hueso del paciente y de lo que el implantólogo establezca.

Por último, es muy importante colocar la conexión del implante con la prótesis. Las más comunes son las que se ponen por fricción y las hexagonales. El odontólogo es el que determinará la mejor solución para garantizar unos resultados favorables al paciente.

Como vemos, la implantología dental es una técnica bastante compleja pero que ofrece muy buenos resultados en todos los sentidos. Esto hace que se trata del tratamiento odontológico más utilizado para solventar todo tipo de problemas bucodentales. Puede considerarse un proceso largo de tratamiento, pero al final del camino el paciente contará con piezas dentales perfectamente colocadas y muy similares a los dientes naturales.