¿Qué tipos de limpieza dental puedes hacerte?

La limpieza dental profesional es uno de esos tratamientos dentales que adquieren muchísima importancia en la consulta del dentista. En función de la salud de tus dientes, así como de la higiene diaria será importante recurrir a un tipo de profilaxis profesional o a otro. Para evitar tener que someterte a tratamientos dentales más invasivos, lo mejor sería que apostaras por seguir unas rutinas de higiene perfectas.

Mantener unos dientes sanos y saludables pasa por cepillarlos entre dos y tres veces al día, siguiendo las mejores técnicas de cepillado. Además, es fundamental el uso del hilo dental, los cepillos interproximales y finalizar la limpieza de dientes con un colutorio específico que recomiende el odontólogo. además de esto, es primordial visitar al dentista una vez al año como mínimo y realizar la limpieza dental profesional de forma periódica.

Tipos de limpieza dental

Básicamente hay dos tipos de limpieza dental que pueden realizarse en las consultas del dentista. La elección de uno u otro dependerá del estudio previo que realice el odontólogo y la salud de las piezas dentales.

Tartrectomia

Se trata de la limpieza dental convencional y básica. Es decir, lo que todos entendemos por profilaxis profesional. Su función es meramente preventiva y estética. Durante este tratamiento no es necesario recurrir a la anestesia ni a ningún tipo de sedación, ya que resulta totalmente indoloro.

Con esta limpieza dental, se consigue eliminar el sarro y la placa bacteriana de la superficie de los dientes. Además, es ideal para remover algunas de las manchas dentales que se han generado por diversos motivos.

La Tartrectomia se lleva a cabo en varias fases, pero esta profilaxis no dura más de 40 minutos. En primer lugar, se retira la placa bacteriana usando ultrasonidos. Tras esto el dentista pulirá las piezas dentales. A través del pulido se consigue eliminar algunas manchas.

Esta es la limpieza dental más básica, que debe de realizarse, como mínimo, una vez al año.

Raspado radicular

Por otra parte, está la opción de llevar a cabo una limpieza dental mucho más exhaustiva. Se trata del curetaje dental o el raspado radicular. Por norma general, es recomendable recurrir a este tipo de profilaxis cuando el paciente cuenta con alguna patología de las encías. Una de las particularidades del curetaje es que ya no se trata de un tratamiento preventivo, sino que se convierte en necesario para salvaguardar la salud de dientes y encías.

Para llevar a cabo esta limpieza dental profesional, el odontólogo aplicará anestesia local. De esta forma podrá eliminar los restos de sarro y placa que se acumulan bajo la línea de las encías. En el caso de que el paciente sufra odontofobia (miedo al dentista) es habitual recurrir a las técnicas de sedación consciente para llevar a cabo este tipo de tratamientos dentales.