¿Cuántas veces es aconsejable lavarse los dientes?

Una de las dudas que más se plantea la población común es cuántas veces es necesario lavarse los dientes. Para resolver este tipo de dudas es muy importante consultar siempre con el odontólogo, porque él sabrá explicar correctamente a cada paciente la frecuencia del cepillado dental, así como la técnica más adecuada para hacerlo. No obstante, vamos a ofrecer algunas claves que pueden servir de ayuda a la hora de realizar las rutinas de higiene bucodental.

Frecuencia del cepillado

En primer lugar, hay que dejar muy claro que no es conveniente lavarse los dientes más de tres veces al día. Lo ideal es realizar las rutinas de cepillado dental dos o tres veces diarias, pero siguiendo técnicas óptimas y adecuadas para eliminar la placa bacteriana que se forma en la boca. Es la mejor opción para prevenir las caries dentales.

Lavarse los dientes con demasiada frecuencia puede maltratar la dentina, que es la capa protectora de las piezas dentales. Además, el esmalte de los dientes se debilitaría sobremanera si se cepillaran los dientes demasiadas veces al día. Así que lo mejor es hacerlo bien y las veces que el dentista recomienda en cada caso.

En este sentido, no se debe de olvidar que la higiene dental de noche es la más importante del día. Ya que por la noche no se saliva demasiado y las bacterias que se alojan en la boca se hacen más potentes. Así que es muy importante ofrecer una protección extra a la cavidad oral durante la noche.

Cuándo es aconsejable lavarse los dientes

Pese a la creencia popular que dice que hay que lavarse los dientes después de cada comida, la realidad es que esto sería contraproducente para la salud dental. Tengamos en cuenta que, tras la ingesta de alimentos, el pH de la boca aumenta, debido a la cantidad de ácidos que se alojan en la cavidad oral. Por este motivo, si se llevara a cabo un cepillado dental nada más terminar de comer, es muy probable que estos ácidos se repartan por todas las piezas dentales, exponiéndolas más de la cuenta.

El ácido desmineraliza los dientes, pudiendo ocasionar la llamada sensibilidad dental. Así que la opción más acertada es enjuagar la boca con agua o colutorio tras la ingesta de alimentos y cepillar los dientes pasada una media hora. En este tiempo, el pH de la boca habrá vuelto a sus valores adecuados y ya yo se correrá el riesgo de desmineralización dentaria.

La técnica de cepillado

Al final, a la hora de conseguir una higiene bucodental óptima no solamente interviene la frecuencia del cepillado, sino que la correcta técnica del mismo y el uso de los instrumentos adecuados serán fundamentales para conseguir una dentadura sana y fuerte. Además, utilizar una pasta de dientes fluorada ejercerá una protección muy necesaria a los dientes frente a las caries dentales.

Por otra parte, realizar limpiezas dentales profesionales, por lo menos una vez al año, es algo fundamental para que la cavidad oral goce de una salud perfecta. En estas consultas con el higienista dental se eliminarán los restos de placa bacteriana y sarro dental que no se han removido durante el cepillado de dientes en casa. Por lo tanto, es una acción muy importante dentro de la salud bucodental.