Close
Urgencias: 657 84 87 55 (7 -24h.)

¡Contacta con nosotros!



La rapidez de actuación es fundamental para evitar daños graves tras los ictus o infartos cerebrales. Por este motivo es de suma importancia conocer los signos o síntomas previos al padecimiento del ictus. Además, es posible llevar a cabo algunas acciones que pueden servir para prevenir el infarto cerebral.

En este sentido, existen algunos grupos de riesgo que deberían llevar más cuidado y prestar mayor atención ante cualquier signo que pueda indicar un posible ictus.

el ictus

¿Qué es un ictus?

Se conoce al ictus como accidente cerebrovascular, trombosis o embolia. El ictus sucede tras la rotura o taponamiento de un vaso sanguíneo, cuando este transporta la sangre al cerebro. Los datos científicos aseguran que uno de cada seis españoles sufrirá un accidente cerebrovascular a lo largo de su vida.

El ictus no solo es una patología, sino el conjunto de enfermedades de los vasos sanguíneos que conectan con el cerebro. Una de las principales características es que estas patologías se producen de forma súbita. De ahí la importancia de la prevención.

Acudir al hospital para que los especialistas en neurología traten de inmediato a estos pacientes es lo más importante para evitar los daños irreversibles que pueden ser causados por el ictus. De esta forma es posible limitar las secuelas graves y en muchos casos se consigue salvar la vida ante cuadros de infarto cerebral.

Uno de cada tres pacientes puede librarse de padecer graves secuelas, si son atendidos debidamente en las unidades específicas que hay en los hospitales. La rapidez de actuación es la clave ante el ictus.

Causas del ictus

1. Edad

A partir de los 50 años de edad se duplican los casos de infartos cerebrales. Aunque esto no significa que las personas jóvenes estén exentas.

2. Sexo

El ictus afecta en la misma medida tanto a hombres como a mujeres, pero hay más casos de muertes en el sexo femenino.

3. Recurrencia

Un grupo de riesgo para sufrir un accidente cardiovascular está formado por aquellos que ya hayan sufrido un ictus a lo largo de su vida.

4. Genética

Los familiares de afectos de esta patología tienen mayor riesgo a sufrir un ictus en su vida.

5. Hipertensión arterial

La presión sanguínea elevada es uno de los signos de detección de los ictus más importantes.

6. Tabaco

Los químicos del tabaco afectan al sistema cardiovascular, convirtiendo a los fumadores en un grupo de riesgo ante los accidentes cerebrovasculares.

7. Aterosclerosis

Los pacientes afectos por enfermedades de la arteria carótida también son un grupo de riesgo ante esta patología.

8. Diabetes

La diabetes suele ocasionar presión sanguínea alta. Esto es un condicionante para sufrir un ictus. No obstante, la diabetes es una patología tratable, que puede estar perfectamente controlada.

9. Enfermedades cardíacas

Los estudios científicos indican que aquellas personas que sufren enfermedades de corazón tienen un riesgo muy superior a sufrir un ictus.

10. Glóbulos rojos

Un conteo elevado de glóbulos rojos también es un factor de riesgo ante el infarto cerebral.

11. Climatología

Los datos indican que las muertes por ictus son mayores ante temperaturas extremas, tanto de calor como de frío.

Síntomas del ictus

Algunos síntomas pueden alertar de que se está padeciendo o se va a padecer un ictus. Es muy importante estar preparado y, si se sufre alguno de ellos, acudir de inmediato al neurólogo para que pueda poner en marcha los tratamientos apropiados:

  • Disminución de la fuerza motora.
  • Alteración neurológica.
  • Carencia de sensibilidad.
  • Pérdida de visión o visión doble.
  • Sensación de vértigo.

Tratamiento del ictus

Si se lleva a cabo un tratamiento rápido la recuperación será mucho más plausible. Esto es así porque desde que aparecen los primeros síntomas hasta que los daños son irreparables pueden transcurrir varias horas. Por lo tanto, permanecer alerta ante los signos mencionados anteriormente puede salvar la vida de aquellos pacientes que presentan un cuadro de ictus.

La prevención y los hábitos de vida saludable son la clave para evitar un infarto cerebral. Realizar actividad física diaria es muy importante, ya que el sedentarismo también es un factor de riesgo importante para este tipo de accidentes cerebrovasculares.

No obstante, gracias al conocimiento de la población acerca de esta patología, cada vez son menos los casos en los que el infarto cerebral provoca mortalidad. El 45% de los pacientes afectados por un ictus consiguen una recuperación toral.

Cabe destacar que las primeras horas desde que comienzan los síntomas del ictus son las más críticas. Durante este periodo se emplearán técnicas y tratamientos hospitalarios para intentar salvaguardar la salud y la vida de la persona. Por lo tanto, acudir al especialista cuando se sienten los primeros síntomas puede ayudar muchísimo.

El ictus es una enfermedad de alta prevalencia. Esto significa que la frecuencia con la que sucede es muy elevada.

93 405 29 29