Efectos de los piercings en la boca

Antes de colocar piercings en la boca, es decir, en los labios, la lengua o las mejillas, es muy importante que se valoren concienzudamente los riesgos que esto supone para la salud dental y la salud general. Es fundamental que se conozca esto desde el primer momento y, si finalmente se toma la decisión de continuar adelante con la colocación de un piercing en una de estas zonas, se haga con conocimiento de causa.

El piercing es un elemento extraño que va a efectuar un cambio estético en el rostro. Está muy bien disponer de la estética que le gusta a cada persona, pero hay que tener en cuenta los posibles riesgos que esto va a aportar a la salud. Por este motivo, la principal recomendación es visitar al dentista previamente y comentarle el deseo de insertar un piercing en cualquiera de las zonas mencionadas. El profesional podrá evaluar los riesgos y daños que esto puede ocasionar a nuestros dientes y a la salud bucodental.

Riesgos de los piercings en la boca

Los efectos que estos elementos estéticos pueden generar en la salud son muy diversos. En primer lugar hay que tener en cuenta que se va a ocasionar una herida que puede provocar muchos tipos de infecciones bacterianas. Una herida abierta en el interior de la boca es muy peligrosa, porque en la cavidad bucal existen muchas bacterias que pueden pegarse a la herida generando infecciones indeseadas.

Los piercings en la boca pueden aumentar el riesgo de transmisión de enfermedades como el herpes o la hepatitis. Por eso, es fundamental que se valore realmente si compensa la colocación de un piercing.

Es posible que, con la colocación de estos elementos, se ocasione algún daño en los nervios, por ejemplo en la lengua. Si se daña el nervio lingual, lo más probable es que se pierda la sensibilidad de la zona, generando grandes problemas de movimiento que pueden afectar, incluso, al habla.

Los piercings bucales pueden ocasionar daños y heridas en las encías, llegando a provocar algún tipo de enfermedad periodontal. Si el piercing genera retracción de las encías, se está exponiendo una zona muy sensible, pudiendo generar pérdida dental.

Además de esto, muchas personas que llevan piercings en estas zonas tienen grandes problemas de rotura de las piezas dentales. Los piercings chocan contra los dientes de manera continuada, lo que provoca que se quiebren e, incluso, lleguen a fracturarse.

Qué hacer si finalmente se decide la colocación del piercing bucal

Si has decidido que la estética gana o ya dispones de uno de estos elementos decorativos, es fundamental que se realicen visitas periódicas al dentista para que pueda comprobar que todo funciona correctamente y, así, evitar daños mayores.

La higiene dental y del piercing es muy importante. Esta es la única forma de mantener las bacterias a raya. Limpia el piercing con enjuague bucal tras cada comida para que no se acumulen en él restos de alimentos. Además, deberás llevar el máximo cuidado posible y, evitar el choque con los dientes. Ante cualquier mínimo problema que notes en los dientes acude inmediatamente al dentista para evitar daños mayores.