Absceso periodontal: signos y tratamientos

El absceso periodontal es uno de los diferentes tipos de abscesos dentales que existen. La particularidad de este es que afecta negativamente a la encía y suele presentarse durante un proceso de enfermedad periodontal o periodontitis. Esta condición se produce por un acumulo de pus, localizado en una bolsa periodontal.

El absceso periodontal se ubica en la bolsa que lleva el mismo nombre y cuenta con una inflamación creciente. Además, una de las características más comunes es que el orificio por el que se suele drenar el pus se cierra, evitando la salida de las células muertas acumuladas. Las bacterias que han formado el absceso no encuentran salida, permaneciendo al fondo de la bolsa y ocasionando el dolor constante y la inflamación del área afectada.

Además de los abscesos periodontales está el pericoronario y los endodóncicos. No obstante, hoy nos ocuparemos de los que están relacionados con la enfermedad periodontal. Para ser exactos, estamos hablando de una infección grave de los tejidos periodontales, que ocasiona pus. Por norma general, el absceso periodontal afecta a los depósitos de cálculo, las paredes internas de la bolsa periodontal y a la raíz de la pieza dental.

Una de las causas más comunes de la aparición de estos problemas dentales está relacionada con la incorrecta eliminación de la placa bacteriana y el sarro que se forma en la superficie radicular. Si durante un tratamiento contra la periodontitis esto no se elimina debidamente es probable que las bacterias que permanecen allí se hagan fuertes, ocasionando uno de estos abscesos. Por otra parte, algunas enfermedades sistémicas también están relacionadas con este tipo de condiciones.

Signos del absceso periodontal

Los abscesos periodontales se suelen ubicar muy cerca de la raíz de las piezas dentales y se presentan como una inflamación persistente y creciente. La encía aporta un tono rojizo y el dolor es bastante intenso y habitual. En el caso de que el absceso haya ido evolucionando negativamente es posible que también presente sangrado y la exudación de pus.

Al tratarse de una infección aguda, el dolor es muy constante y de no tratarse rápidamente podrá ocasionar la pérdida de la pieza dental afectada. Esto ocurre con los abscesos que se encuentran en las bolsas periodontales más profundas.

Algo muy particular del absceso periodontal y de otro tipo de abscesos dentales es que es posible que se libere la infección a través del torrente sanguíneo, lo que podría afectar negativamente a otros órganos del cuerpo, causando infecciones en ellos.

Tratamientos del absceso dental

Lo más importante es acudir al odontólogo en el caso de que se padezca alguno de los síntomas descritos anteriormente. En el caso de que se deba realizar un tratamiento urgente es probable que el dentista deba de drenar y desbridar el absceso para evitar daños mayores. En casos menos graves, el raspado radicular, que permite eliminar la placa bacteriana, es primordial. Además, hay algunos casos que hacen necesaria la extracción del diente afectado.

Ver también: Flemón dental.