Urgencias dentales

Se me mueve un diente definitivo: ¿qué puedo hacer?

La movilidad dental no es una enfermedad en sí misma. Sin embargo, el hecho de que suceda en personas adultas es un indicador claro de que algo en la boca no va bien. Por eso, en el artículo de hoy daremos respuesta a una de las preguntas que más angustia despiertan entre nuestros pacientes: ¿qué puedo hacer si se me mueve un diente? ¿Se va a caer?

Además, vamos a hablar tanto de la movilidad dental que afecta a los dientes definitivos como a la que sucede en los dientes de leche. Sin embargo, nos centraremos en la que atañe a los adultos ya que, en principio, es más preocupante.

¿Por qué se mueve un diente?

A continuación, explicaremos los principales tipos de movilidad dental que existen: la que afecta a los dientes definitivos (adultos) y la que tiene lugar en los dientes de leche (niños).

1- Movilidad dental en niños

En los niños, la movilidad dental es natural. Los dientes temporales (de leche) se mueven para, posteriormente, caerse y dar paso a la dentición definitiva.

Aunque el hecho de que un diente de leche se mueva es algo normal, las visitas al dentista también son imprescindibles a edades tempranas. De hecho, es aconsejable que los niños acudan por primera vez al odontopediatra antes de cumplir el primer año de vida. Por su parte, la primera visita al ortodoncista es recomendable que se produzca a los seis años.

De esta manera, ambos profesionales podrán comprobar si el desarrollo de la boca del niño es el correcto y si el recambio dental está teniendo lugar con normalidad.

2- Movilidad dental en adultos

En los adultos, los dientes se pueden mover por dos causas principalmente: una enfermedad periodontal (periodontitis) o un traumatismo.

Movilidad en los dientes por enfermedad periodontal

La periodontitis es la primera causa de caída de los dientes. Esta enfermedad sucede cuando, a consecuencia de una higiene dental insuficiente, se produce una proliferación de bacterias en la boca.

Esta gran cantidad de bacterias atacan las encías y el hueso alveolar (sobre el que se sujetan los dientes). Por tanto, cuando se mueve un diente definitivo por periodontitis, lo que ocurre es que el hueso alveolar se está reduciendo o reabsorbiendo.

Como consecuencia de esto, el diente no cuenta con el suficiente soporte óseo para permanecer fijado en su lugar. Si la movilidad dental no se trata, se acabará produciendo la caída del diente.

Por tanto, es imprescindible acudir cuanto antes al dentista para que paute el tratamiento más adecuado para frenar la movilidad del diente. En los siguientes apartados, veremos cómo tratar un diente que se mueve por periodontitis.

Movilidad de los dientes por traumatismo

En el caso de un traumatismo dental o un golpe en la boca lo que pasa es, prácticamente, lo contrario. Es decir, el propio golpe ejerce una fuerza extrema contra el diente, para la que este no está preparado.

Cuando el diente no es capaz de absorber toda la fuerza del golpe, se produce un ensanchamiento del ligamento periodontal y la pieza dental se desplaza. En función de la dureza del choque y del estado previo del propio diente, el grado de movilidad dental puede variar.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la pérdida de dientes debido a los traumatismos orales es común. Por eso, si un diente definitivo se mueve a consecuencia de un golpe es fundamental acudir de urgencia al dentista.

¿Cuánto puede durar un diente que se mueve?

Un diente que se mueve puede durar horas, días, semanas o meses. Es decir, la respuesta a esta pregunta depende de numerosos factores: origen de la movilidad, grado de afectación de la pieza dental, estado de salud de la boca, etc.

Por ejemplo, un diente que recibe un golpe muy fuerte se puede caer de inmediato, o al cabo de unas horas. En cambio, un diente que se mueve debido a una periodontitis puede tardar en caerse meses.

En cualquier caso, es fundamental acudir al dentista ante el menor signo de movilidad, ya que cuanto antes se actúe más posibilidades habrá de salvar la pieza dental y evitar que se caiga.

Tratamiento: ¿cómo salvar un diente con movilidad?

Existen diferentes formas de tratar un diente definitivo que se mueve. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los tratamientos contra la movilidad dental van más allá de fijar un diente que está flojo. Es decir, es igualmente necesario prevenir posibles casos futuros de movilidad.

Tratamiento periodontal

El tratamiento periodontal es un procedimiento utilizado contra la periodontitis. Dicho tratamiento consta de un raspado y alisado radicular, el cual consiste en realizar una limpieza profunda de las encías y los dientes. Es decir, de los lugares donde se han alojado las bacterias que han provocado la enfermedad periodontal.

Además del raspado y alisado radicular, el tratamiento periodontal debe incluir un análisis de las bacterias a las que se enfrenta el paciente. Con dicha información, el odontólogo podrá pautar el antibiótico más adecuado para acabar con ellas.

En casos de movilidad avanzada realizamos, además, una ferulización del diente con las piezas contiguas. Esto consiste en colocar un pequeño alambre en la parte interior de los dientes que se sujeta mediante unos puntos de resina.

Este tratamiento, que es invisible ante los ojos de los demás, permite estabilizar el diente y disminuir su movilidad.

Protector bucal

El protector bucal es un dispositivo de gran utilidad para todas aquellas personas que practican deportes de contacto y que, por tanto, se exponen a recibir golpes en la zona de la boca.

Algunos de los deportes en los que está especialmente recomendado el uso de un protector bucal son el judo, el karate, el boxeo o el kickboxing. Dicho esto, existen otros deportes en los que, aunque el riesgo sea menor, también están aconsejados dichos dispositivos: fútbol, rugby, hockey, baloncesto…
Protector bucal para evitar golpes en los dientes

Endodoncia

La endodoncia es un tratamiento que permite salvar muchos dientes que han recibido un fuerte impacto. Dicho procedimiento está indicado cuando, a consecuencia de un traumatismo, se ve afectada la pulpa del diente (zona interna en la que se encuentran las terminaciones nerviosas).

Sin embargo, antes de hacer una endodoncia, es fundamental que el dentista lleve a cabo una exploración bucodental del paciente y realice una serie de radiografías (como una ortopantomografía o radiografía panorámica). Con esta información, podrá determinar si la endodoncia es el tratamiento más adecuado.

Extracción dental

En algunos casos, el diente que se mueve presenta un mal pronóstico y no puede ser salvado. Y es que, si la movilidad es muy severa, ni el tratamiento periodontal ni la endodoncia van a conseguir mantener el diente en la boca.

Cuando esto sucede, el odontólogo planifica una extracción y la posterior colocación de un implante dental.

En el caso de que la pieza dental no presente una infección o absceso -y una vez hecho el estudio radiológico necesario- se puede valorar hacer la extracción y la colocación del implante el mismo día. De esta manera, el paciente no irá en ningún momento sin diente ni con una prótesis provisional removible (de quita y pon).

Los implantes dentales son una opción perfectamente válida, ya que sirven para sustituir un diente perdido y que este recupere toda su funcionalidad. Sin embargo, en nuestras clínicas dentales, la extracción del diente es la última elección de todas.

Esto se debe a que, en caso de que sea posible, conservar la pieza dental es la opción más beneficiosa para el paciente. Por ello, a lo largo de este artículo hemos puesto el foco en la necesidad de recibir atención odontológica tan pronto como sea posible. Así, muchos dientes definitivos que se mueven o están flojos podrán permanecer en la boca el resto de la vida.

Bibliografía

Dr. Joan Bladé
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