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Generalmente el flemón dental es consecuencia de algún absceso bucal. El absceso es una acumulación de pus ocasionada por una infección bacteriana. El absceso se puede formar en diferentes zonas de la boca y por razones muy variadas. Comúnmente conocemos al absceso como flemón dental.

el Flemón dental

Flemón dental: tipos

  1. Absceso gingival: el flemón dental solo se produce en el tejido de las encías y no afecta al diente o al ligamento periodontal.
  2. Absceso periodontal: este flemón se inicia en las estructuras de soporte de los dientes (hueso). Normalmente aparece en pacientes que sufren una enfermedad periodontal (periodontitis).
  3. Absceso periapical: en este caso el absceso dental se forma en la pulpa suave del diente. Se produce cuando la causa viene del diente, como una caries que ha evolucionado afectando al nervio o un empaste que está muy cerca del nervio y ha acabado por afectarlo.

Si se produce un flemón dental, sea del tipo que sea, es importante realizar un tratamiento óptimo, de lo contrario podría empeorar y dar lugar a la destrucción de tejido óseo. Para tratar el absceso dental, los dentistas suelen recurrir al drenaje para eliminar radicalmente la infección oral.

Para salvar el diente, cuando el flemón es grave, es posible que se programe una endodoncia, aunque hay casos en los que la exodoncia o extracción de la pieza dental afectada es la mejor solución. No realizar un tratamiento para el flemón dental puede conllevar graves consecuencias y complicaciones bucodentales.

Por lo tanto, ante cualquier síntoma de flemón dental es importante visitar al odontólogo. El especialista buscará el origen de la infección y propondrá un tratamiento seguro para el absceso.

Síntomas del flemón dental

  • Dolor: se trata del síntoma principal. Puede ser un dolor punzante e intenso. Normalmente las molestias comienzan de forma repentina y se va intensificando en las horas o días siguientes a su aparición. A veces este dolor se irradia hacia el oído, el cuello o la mandíbula.
  • Molestias en la zona afectada al morder.
  • Dolor al tocar el flemón dental.
  • Sensibilidad dental a alimentos fríos o calientes.
  • Mal sabor de boca.
  • Malestar general.
  • Trismus: dificultad para abrir la boca.
  • Disfagia: dificultad en la deglución.
  • Hinchazón en la cara o las mejillas.
  • Inflamación de los ganglios linfáticos de la mandíbula o el cuello.

Causas del flemón dental

Un flemón dental periapical se produce cuando las bacterias han invadido la pulpa dental, es decir, la parte más interna del diente, que es donde se encuentran los vasos sanguíneos, nervios y los tejidos conectivos.

Las causas del flemón suelen ser las bacterias, que entran a través de la boca y se extienden hasta la raíz del diente. La infección bacteriana puede ocasionar hinchazón e inflamación de la zona.

Si existen signos de un flemón dental hay que visitar al dentista de inmediato. Si entre esos signos existe fiebre o inflamación facial es recomendable acudir a urgencias. Estos síntomas son indicativos de que la infección se ha extendido más profundamente por la mandíbula y tejidos circundantes e, incluso, a otras áreas del cuerpo.

Tratamiento para el flemón dental

El objetivo principal del tratamiento para el flemón dental es deshacerse radicalmente de la infección. Para ello, hay varios procedimientos orales:

  1. Lo importante es eliminar todas las bacterias. Por lo tanto, el dentista podrá abrir y drenar el absceso. Esto se hace a partir de un pequeño corte en el flemón, permitiendo que el pus drene hacia afuera.
  2. Si el flemón está ocasionado por un absceso periapical el tratamiento oportuno será practicar una endodoncia, lo que comúnmente se conoce como “matar el nervio”.
  3. Si el diente afectado no puede ser tratado, lo más probable es que en la clínica dental se practique una exodoncia o extracción de la pieza. Posteriormente hay que drenar el absceso para deshacerse de la infección.

Prevenir el flemón dental

  • Cepíllate los dientes entre dos y tres veces al día.
  • Lleva a cabo una correcta rutina de cepillado, con movimientos cortos, elípticos y suaves. No te olvides de las encías o los espacios interdentales.
  • Renueva tu cepillo de dientes cada tres meses. Esto te ayudará a evitar las enfermedades periodontales.
  • Usa el hilo dental para llegar a los espacios interdentales más difíciles. Así estarás evitando la formación de caries y la acumulación de placa bacteriana en esas zonas.
  • El colutorio o enjuague bucal te ayudará a reducir la placa bacteriana, evitando posibles infecciones, que luego podrían dar lugar a un flemón dental.
  • Mastica chicle sin azúcar. Esto favorece la formación de saliva.
  • Realiza una limpieza bucal al año en la clínica dental.
  • Hazte una revisión anual en tu dentista de confianza. Esto es primordial para tener una buena salud dental.
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