La prevención de las caries minimiza la necesidad de empastes

Un estudio reciente, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Sídney, en Australia, demuestra que minimizar la necesidad de realizar empastes es posible, siempre que se siga un enfoque más preventivo de las caries por parte de los odontólogos.

A través de una investigación, que ha durado siete años, los autores del estudio han conseguido demostrar que la prevención de las caries es fundamental para evitar el abuso de los empastes dentales. Además, aseguran que las caries pueden ser frenadas o incluso revertirse, en sus etapas más tempranas.

Prevención de las caries entre pacientes y dentistas

El estudio ha sido publicado recientemente en la revista Community Dentistry and Oral Epidemiology y se centra en la necesidad de prevención de las caries para evitar que los pacientes tengan que ser sometidos a empastes.

Una de las conclusiones a la que llegan los responsables del estudio es que no es necesario empastar todas las piezas dentales en las que se detecta alguna caries. Por lo tanto, lo que realizan es un nuevo protocolo, enfocado a las clínicas dentales, que evitaría los empastes en gran medida.

En el estudio han participado numerosos dentistas australianos y aseguran que la necesidad de empastar caries se redujo entre un 30 y un 50 %, siguiendo el protocolo planteado en esta investigación.

Hasta ahora siempre se había pensado que las caries dentales evolucionan con celeridad. De ahí la importancia de realizar el empaste y cubrirlas con material de relleno. Pero, estos investigadores aseguran que, tras más de 50 años de investigaciones, se ha demostrado que la evolución de la caries es muchísimo más lenta de lo que se creía.

De hecho, aseguran que una caries en una etapa temprana tardaría entre 4 y 8 años en llegar del esmalte a la dentina. En este tiempo es posible detectarla, tratarla y ponerle freno.

Nuevo protocolo para odontólogos

Los autores del estudio plantean un “Sistema de Abordaje de la Caries” novedoso. Se basa en una evaluación del riesgo de caries, que tendría que realizar el odontólogo. Para ello, es importante servirse de radiografías orales y llevar a cabo un tratamiento en el caso de caries tempranas.

Dicen los científicos que, en muchos casos, tratar las caries con elevadas concentraciones de flúor ofrece respuestas muy positivas y elimina la necesidad de empaste dental. Además, el dentista debe de valorar cómo el paciente realiza su higiene dental y emitir indicaciones para evitar que las bacterias sigan dañando la pieza dental.

Por lo tanto, un buen seguimiento de las caries dentales podría convertirse en la opción perfecta para limitar los empastes. Este nuevo protocolo ha sido testado y los autores de la investigación hacen mención al éxito obtenido en diferentes clínicas de salud dental.