La importancia de guardar los dientes de leche de tus hijos

Los dientes de leche forman parte de la dentición provisional de los niños. Se trata de piezas dentales que se caen solas, generalmente, para dar paso a los dientes definitivos. Cuidarlos debidamente es esencial para garantizar la mejor salud bucodental del niño a lo largo de su vida. Pero, además, estos pequeños dientecitos juegan un papel fundamental en el tratamiento de distintas enfermedades.

Dientes de leche y células madre

Diversas investigaciones científicas, que se han llevado a cabo en los últimos años, han demostrado la importancia de los dientes de leche. Esto se debe a que la pulpa dental de los mismos contiene cantidades ingentes de células madre.

Las células madre, una vez aisladas, se pueden reproducir a través de diversas técnicas de laboratorio. Y las propiedades regenerativas de las mismas son excelentes. El futuro de la ciencia pasa por estudiar las aplicaciones que se les puede dar a las células madre de cualquier persona. Cabe destacar que son las encargadas de formar los tejidos y órganos, como el cerebro, el corazón o, incluso, la piel, entre otros.

Por lo tanto, contar con un pequeño diente plagado de estas células madre puede solventar muchísimas afecciones en el futuro. De hecho, ya se están estudiando sus implicaciones en tratamientos de enfermedades neuronales, de corazón, etc. También podrían ayudar a resolver problemas dentales, que requieren la regeneración de los tejidos de la zona.

Conservación de los dientes de leche

Por todos estos motivos es importante conservar debidamente los dientes de leche de los más pequeños. Un médico del National Institute of Health de Estados Unidos, comprobó cómo los dientes de leche de su hija de 6 años contenían multitud de células madre que, una vez aisladas, podían ayudar en el tratamiento de enfermedades de corazón.

Pero no es este el único estudio que lo demuestra, ya que la literatura científica cada vez cuenta con más pruebas de la importancia de almacenar estas piezas dentales de la primera dentición infantil.

Además, ya hay algunos laboratorios que se encargan de preservar las células madre de los dientes de leche infantiles, en condiciones perfectas, para su posterior uso, si fuera necesario.

Algo perfecto de las células que hay en la pulpa dental es que suelen conservarse bastante bien, en una zona estéril, por lo que el simple hecho de guardarlos en casa a buen recaudo es suficiente para prevenir.

Por otra parte, las células madre que hay en el cordón umbilical, son muy parecidas a las de la dentadura infantil, pero su uso es bien distinto, ya que suelen ser aptas para la regeneración de la sangre. Es decir, son perfectas para tratamientos de anemias o leucemias, entre otras patologías.

Escribir comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

93 405 29 29