Urgencias dentales

Hiperplasia gingival: síntomas y tratamiento

La hiperplasia gingival es una alteración bucodental que afecta a las encías. En función de cuál sea su origen, puede advertir de la presencia de una afección más grave.

Por ello, es fundamental que, en caso de detectar alguno de los síntomas que vamos a mencionar a lo largo de este artículo, se acuda al dentista.

Una de las principales enfermedades en las que puede desencadenar la hiperplasia gingival es la periodontitis: una patología que si no se trata de forma adecuada provoca la caída de los dientes.

¿Qué es la hiperplasia gingival?

La hiperplasia gingival es una afección que se caracteriza por un aumento del tamaño de las encías. En algunos casos, este crecimiento excesivo es tan severo que la encía llega a cubrir los dientes.

Existen dos tipos de hiperplasia gingival: inflamatoria (debida a una acumulación de placa bacteriana) y no inflamatoria (causada, entre otros, por cambios hormonales o consumo de medicamentos). En el siguiente punto profundizaremos acerca de las causas del agrandamiento gingival.

Causas de la hiperplasia gingival

Las principales causas de la hiperplasia gingival son las siguientes:

Higiene oral insuficiente

La higiene insuficiente es la primera causa de hiperplasia gingival. Cuando una persona no se cepilla los dientes lo suficiente, los restos de los alimentos se quedan en la boca y dan lugar a la proliferación de bacterias.

Esta acumulación de bacterias provoca una hiperplasia gingival de tipo inflamatorio y puede desencadenar en enfermedades más graves en los tejidos, como la gingivitis y la periodontitis.

Uso de ortodoncia

La ortodoncia basada en brackets dificulta el cepillado y favorece la acumulación de restos de alimentos entre dichos brackets. Como consecuencia, la placa bacteriana aparece en la boca y puede provocar una hiperplasia gingival de tipo inflamatorio.

A partir de este momento, vamos a describir las causas que pueden producir una hiperplasia gingival no inflamatoria:

Determinados fármacos

Los principales fármacos que producen hiperplasia gingival son los que incluyen fenitoína (anticonvulsivos), ciclosporina (inmunosupresores) y nifedipina (antihipertensivos), así como otros bloqueantes de los canales de calcio.

Embarazo

Los cambios hormonales que se producen durante la pubertad, el embarazo y la menopausia son otra de las causas más frecuentes de hiperplasia gingival. Además, el agrandamiento de las encías también puede deberse a desajustes hormonales.

Leucemia

La hiperplasia gingival también puede estar causada por la leucemia. De hecho, el sobrecrecimiento de las encías es, en algunos casos, el primer signo de esta enfermedad hematológica.

Herencia genética

La última causa de la hiperplasia gingival está relacionada con la genética, ya que el agrandamiento de las encías tiene un componente hereditario.

Síntomas de la hiperplasia gingival

Los pacientes que padecen hiperplasia gingival suelen presentar los siguientes síntomas:

  • Encías inflamadas: en los casos graves, las encías pueden llegar a cubrir los dientes.
  • Sangrado de las encías: puede producirse de manera espontánea, al tacto o al comer.
  • Dolor en las encías.

Tratamiento de la hiperplasia gingival

Existen diferentes tratamientos para acabar con la hiperplasia gingival, en función de si esta es de origen inflamatorio o no inflamatorio. A continuación, vamos a distinguir entre los diferentes tipos de tratamientos.

Tratamiento de la hiperplasia gingival inflamatoria

Cuando la hiperplasia gingival se debe a una acumulación de placa bacteriana, será necesario llevar a cabo un tratamiento para eliminar dicho acúmulo de bacterias.

Esto se puede realizar mediante dos procedimientos: una higiene bucodental profesional -para los casos más leves- y un raspado y alisado radicular -para los pacientes que presentan periodontitis-. El raspado y alisado radicular  -coloquialmente llamado curetaje- consiste en “raspar” las raíces de los dientes mediante unos instrumentos llamados curetas.

De esta manera, se elimina toda la placa bacteriana y el sarro adheridos a la superficie dental.  Normalmente, los curetajes se realizan en dos sesiones. Así, en cada sesión se hace el raspado en dos de los cuatro cuadrantes de la boca. Con ello, el tratamiento es menos molesto y las sesiones duran menos tiempo.

En cualquier caso, el raspado y alisado radicular se lleva a cabo mediante anestesia local, para que el paciente no sienta dolor. Tras el tratamiento, el dentista programa mantenimientos periodontales cada 4 u 8 meses, dependiendo de cada caso.

Estas citas sirven para que el profesional haga curetajes selectivos en dientes concretos. Es decir, en aquellos que tienen tendencia a acumular sarro. La reevaluación y mantenimientos periódicos es lo que evita la recidiva (reaparición de la periodontitis).

Adicionalmente, en algunos casos es necesario complementar el raspado y alisado radicular con un tratamiento quirúrgico: la gingivectomía. Esta sirve para eliminar el exceso de tejido gingival y aportar a las encías un aspecto más estético.

Tratamiento de la hiperplasia gingival no inflamatoria

En el caso de que el sobrecrecimiento gingival tenga una causa no inflamatoria, el tratamiento variará. Por ejemplo, si la hiperplasia gingival es consecuencia de un medicamento, lo más habitual es que esta inflamación remita o desaparezca cuando la persona deja de tomar el fármaco y lo sustituye por otro.

En el caso de que el agrandamiento de las encías se deba a un desarreglo hormonal, será necesario acudir a un médico endocrino para que trate la alteración. Si la hiperplasia es consecuencia de otros factores, es necesario estudiar el caso particular de cada paciente y comprobar qué está provocando la afección.

Bibliografía

Dr. Joan Bladé
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