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Qué es la hiperplasia gingival

La hiperplasia gingival es el término usado para un aumento del tamaño de las encías, normalmente está asociada a procesos inflamatorios, enfermedades subyacentes o a los cambios naturales en el cuerpo que se dan durante la pubertad y el embarazo.

También puede ser provocada por el consumo de ciertos medicamentos, como pueden ser antiepilépticos para prevenir convulsiones, inmunosupresores para prevenir el rechazo de órganos trasplantados, etc.

Síntomas y causas de la hiperplasia gingival

Los pacientes que padecen esta afección suelen presentar las encías inflamadas como consecuencia el aumento considerable de tamaño de las mismas.

En los casos graves, las encías pueden llegar a comenzar a cubrir los dientes.

En algunos pacientes también pueden experimentar sangrado y dolor en las encías como consecuencia de la inflamación, sobre todo si está relacionada con la gingivitis.

Si la inflamación es consecuencia de un medicamento, lo más habitual es que esta inflamación remita o desaparezca cuando la persona deja de tomar el fármaco y lo sustituye por otro.

Si la hiperplasia es consecuencia de otros factores, es necesario estudiar el caso particular de cada paciente y comprobar qué la está provocando.

La causa principal de la aparición de las enfermedades hiperplasicas  es consecuencia de una acumulación excesiva de bacterias entre los dientes y encías debido a una higiene insuficiente.

Estas bacterias provocan un enrojecimiento y sangrado de las encías y pueden llegar a causar estas lesiones graves a los tejidos.

¿Cómo tratar la hiperplasia?

El tratamiento consiste en retirar toda la placa bacteriana y el sarro acumulado entre los dientes y posteriormente da al paciente consejos para cuidar su higiene bucal en casa y evitar los factores que favorecen la acumulación de bacterias.

El raspado dental y alisado radicular consisten en el raspar las superficies de las raíces de los dientes mediante unos instrumentos llamados curetas y tienen como finalidad sanear las encías y las piezas dentales.

Este curetaje suele realizarse en varias sesiones, dividiendo nuestra boca en cuatro cuadrantes diferentes.

El raspado y alisado puede ser un poco molesto y es posible que sea necesario utilizar anestesia local para minimizar las molestias del paciente.

La periodontitis afecta a las estructuras que sostienen el diente: si no se trata de forma adecuada este comenzará a moverse a medida que el daño va avanzando.

El verdadero peligro de la periodontitis es que muchas veces los síntomas no aparecen hasta que la situación es realmente severa y el daño causado a las estructuras que soportan el diente es difícilmente reversible.

Pero tratando la enfermedad a tiempo sí que se puede detener su progresión e incluso en algunos casos es posible mejorarla.

Tras el tratamiento, el dentista programa mantenimientos periodontales cada 4 u 8 meses, dependiendo de cada caso.

Estas citas sirven para que el profesional haga curetajes selectivos en dientes concretos, si así lo requieren, por la tendencia que tienen a acumular sarro.

La reevaluación y mantenimientos periódicos que eviten la recidiva.

A veces es necesario además de los raspados y alisados, complementar con los tratamientos quirúrgicos (gingivectomía) encaminados a frenar el avance de la enfermedad y en la corrección de los defectos estéticos que haya podido provocar la enfermedad.

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