Dientes sin esmalte: cómo solucionarlo

El esmalte dental es la capa más externa del diente. Podría decirse que es la película que recubre cada una de las piezas dentales. Se trata del tejido de mayor dureza de todo el cuerpo, pero esto no quiere decir que sea imposible su desgaste. De hecho, con el paso de los años, este tejido va perdiendo fuerza y haciendo a los dientes más vulnerables a los daños externos.

El esmalte es el encargado de proteger a las piezas dentales de todo tipo de daños. Por ello, aprender a cuidar debidamente este tejido es esencial para la salud bucodental. Evitar la pérdida del esmalte de forma desmesurada es muy importante para prevenir los daños en los dientes, como la aparición de caries o infecciones orales.

Los dientes realizan funciones muy variadas. Son necesarios para morder, masticar, hablar, etc. Y el esmalte dental está especialmente diseñado para actuar como barrera protectora de los mismos. No obstante, algunos hábitos diarios hacen que este tejido pueda erosionarse y perderse paulatinamente.

Cabe destacar que el esmalte no se regenera de forma natural. Por lo tanto, si se ha perdido, difícilmente el diente volverá a contar con su protección natural óptima.

¿Por qué se pierde el esmalte dental?

Son muchas las causas que posibilitan esta pérdida de esmalte dental. De hecho, el simple paso del tiempo hace que el tejido más duro del cuerpo se vaya debilitando. Pero, también existen ciertas condiciones que incrementan la rapidez con la que la erosión de los dientes sucede:

  1. Dieta: una dieta rica en bebidas carbonatadas, gaseosas o ácidas es contraproducente para la salud oral. Este tipo de líquidos contienen ácidos capaces de erosionar el esmalte a mayor velocidad.

Por otra parte, los alimentos ricos en azúcares son grandes enemigos de los dientes. Si el esmalte se pierde descontroladamente, dará paso a la posible aparición de caries dentales.

  1. Xerostomía: se trata de una afección muy común, más conocida como sequedad bucal. En estos casos, las personas que la sufren no tienen los correctos niveles de saliva en la boca. La saliva ejerce una acción protectora para el esmalte dental, por lo tanto, si la cantidad es más pequeña esta protección también será menor.

  2. Trastornos gastrointestinales: algunas enfermedades del aparato digestivo generan cierto reflujo ácido, que actúa negativamente sobre los dientes.

  3. Medicamentos: existen algunos medicamentos que, tomados en grandes cantidades, pueden provocar una mayor erosión de las piezas dentales. Este es el caso de la aspirina o ciertos antihistamínicos.

Solución a la pérdida de esmalte

En la clínica dental, el profesional valorará el estado de las piezas dentales del paciente, analizando detenidamente el estado del esmalte de sus dientes para poder ofrecer un tratamiento óptimo. En algunos casos, la colocación de coronas u otro tipo de implantes puede ser la mejor solución.

Como el esmalte no se puede recuperar de forma natural, la prevención es la mejor solución. Los mejores consejos pasan por cuidar la cavidad oral con mimo y dedicación. Es importante cepillar los dientes con las herramientas adecuadas, sin maltratarlos. El uso de pastas dentales con flúor es importante para evitar la erosión del esmalte. Además, es importante mantener una buena hidratación para limitar los problemas de sequedad bucal.