Dientes sensibles en verano: ¿cómo evitar la sensibilidad dental?

Los dientes sensibles forman parte de las afecciones bucodentales más comunes. Durante el verano, al consumir un mayor número de bebidas y alimentos fríos, como los helados, es muy normal sentir esa sensibilidad dental más acuciada.

Cuando el esmalte dental se erosiona, por diferentes casusas, la dentina queda expuesta, permitiendo que los túbulos nerviosos que la componen manden mensajes al cerebro y generando la hipersensibilidad dentaria. Por lo tanto, la causa siempre es la exposición de la dentina a agentes externos que entran en contacto con los dientes.

Es muy importante detectar qué es lo que está originando que la dentina quede expuesta a través de la erosión del esmalte. De esta forma será mucho más fácil poner remedio al problema de los dientes sensibles. En muchos casos, el dolor que notan las personas con sensibilidad dental es muy intenso y es posible que llegue hasta la cabeza.

Principales causas de los dientes sensibles

  1. Cepillado dental

Una de las causas más comunes que propician los dientes sensibles es el cepillado dental agresivo. Lo correcto es lavarse los dientes entre dos y tres veces cada día, sin excesos, ya que hacerlo demasiado puede propiciar la pérdida del esmalte dental. Además, es importante ser cuidadoso con la técnica de cepillado y no ejercer demasiada presión en los dientes.

  1. Caries dentales

Las caries suelen estar provocadas por la acumulación de placa bacteriana. Las bacterias de la boca atacan al esmalte dental, debilitándolo y exponiendo a la dentina a las agresiones externas. Acudir al dentista ante cualquier signo de presencia de caries es muy importante para evitar grandes daños en la boca.

  1. Recesión gingival

La recesión gingival, también conocida como retracción de las encías, es otra de las causas más importantes de la presencia de dientes sensibles. Las encías se retraen por diversos factores, dejando expuestas zonas que antes estaban cubiertas por ellas.

  1. Tratamientos dentales

Algunos tratamientos dentales, como el blanqueamiento dental, el curetaje o la limpieza profesional, pueden provocar sensibilidad dental. No obstante, los dientes sensibles en estos casos suelen durar unos días solamente.

  1. Alimentación

Consumir bebidas muy ácidas o azucaradas sin control es una de las principales causas para la hipersensibilidad dentaria. Los ácidos actúan directamente sobre el esmalte dental, erosionándolo y permitiendo que la dentina quede expuesta.

Evitar la sensibilidad dental

Si tus dientes son muy sensibles al frío o al calor, lo más importante es que acudas a la clínica dental. El odontólogo podrá valorar qué está causando esa sensibilidad y plantear tratamientos orales que sirvan para mitigar la afección.

También es importante limitar los ácidos y los azúcares. En este sentido, es importante evitar el consumo de bebidas carbonatadas, así como los zumos cítricos. Si los vas a consumir, una buena idea es realizar enjuagues de agua tras la ingesta.

La higiene dental es la clave para evitar los dientes sensibles. Tendrás que utilizar cepillos dentales óptimos y suaves. Además, el uso de una pasta de dientes rica en flúor es primordial, ya que este compuesto es perfecto para proteger el esmalte dental, evitando su erosión.