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La implantología dental es una de las técnicas para recuperar tanto la estética como la funcionalidad oral más avanzadas que podemos poner en práctica en las clínicas dentales en la actualidad. Someterse a tratamientos implantológicos es una buena idea para solventar ciertos problemas bucodentales, pero hay que cuidar mucho los implantes y la salud oral para evitar el fracaso de estos procedimientos. La periimplantitis es una de las enfermedades asociadas a la implantología dental más importantes.

¿Qué es la periimplantitis?

La periimplantitis es la enfermedad periodontal, que sucede tras el proceso de colocación de implantes dentales. Por lo tanto, la definición de periimplantitis es similar a la de periodontitis. La diferencia entre una patología bucal y otra radica en que, en el primer caso, se produce cuando el paciente lleva implantes dentales. En el segundo caso, la enfermedad periodontal se desarrolla en los dientes naturales del paciente.

la Periimplantitis

Causas de la periimplantitis

Las causas de la periimplantitis oral son muy variadas, pero generalmente esta enfermedad se debe a la ausencia de una correcta higiene bucodental. Nuestros implantólogos alertan de la necesidad de lavarse los dientes varias veces al día, pese a llevar implantes dentales.

Esta patología bucodental se debe a una inflamación de los tejidos adyacentes a los implantes. Cabe destacar que si la periimplantitis es detectada a tiempo es completamente solucionable, con los tratamientos y técnicas apropiadas. No obstante, si la patología se va desarrollando sin que se ponga remedio es probable que se generen daños irreparables a nivel oral.

Síntomas de la periimplantitis

Esta inflamación de los tejidos tras la colocación de implantes dentales conlleva ciertas consecuencias para la salud bucal.

Para comprender cómo se produce la enfermedad, así como los síntomas de la periimplantitis hay que entender qué son los implantes dentales. Se trata de pequeñas piezas (generalmente de titanio) que sustituyen a los huesos naturales que dan soporte a los dientes. Tras el tratamiento de implantología dental es necesario que cada implante supere el proceso de oseointegración con los huesos de la mandíbula.

Sobre estos implantes dentales se colocan las prótesis, que funcionan como los dientes naturales. El resultado es muy estético y aporta funcionalidad a la sonrisa.

Por norma general, la periimplantitis se produce por la acumulación de placa bacteriana alrededor del implante dental. La aparición de una gingivitis es el primer signo o síntoma de alerta que verá el paciente.

Por lo tanto, si las encías se inflaman o sangran es importante acudir al dentista de inmediato, con el objetivo de que ponga remedio a la afección lo antes posible.

En las revisiones dentales rutinarias, necesarias tras la colocación de implantes, es probable que el odontólogo detecte que el propio tratamiento ha causado inflamación de los tejidos. En este caso, el especialista valorará detenidamente la situación oral del paciente, para platear un tratamiento capaz de curar la afección.

El primer síntoma de la periimplantitis es la mucositis periimplantaria. En esta primera fase de desarrollo de la patología el tratamiento a realizar es muy sencillo y ofrece resultados de éxito. El problema está cuando no se hace nada para evitar la evolución de la enfermedad. Esto puede suponer el fracaso de la implantología dental.

¿Cómo evitar la periimplantitis?

1. Higiene dental

Lo más importante para prevenir la periimplantitis es seguir unas rutinas de higiene bucodental apropiadas. Para ello, hay que cepillarse los dientes un mínimo de dos veces al día, haciendo hincapié en las zonas en las que es más fácil que se alojen bacterias. El uso de la seda dental, cepillos interproximales y un buen colutorio es primordial para garantizar el éxito de los implantes dentales.

2. Visitas al dentista

Tras el tratamiento implantológico, el dentista pauta una serie de visitas rutinarias a la clínica dental. De esta forma, el odontólogo podrá comprobar la evolución del tratamiento, evitando la aparición de enfermedades relacionadas con los implantes.

3. Hábitos saludables

Por último, es conveniente seguir hábitos de vida saludables, basados en una dieta equilibrada. Además, evitar hábitos nocivos, como el consumo indiscriminado de alcohol y tabaco ayudará a obtener buenos resultados con los implantes y evitar la periimplantitis. En este sentido, hay que tener en cuenta que los fumadores pueden no notar los síntomas de inflamación de las encías de la misma forma que quienes no fuman.

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