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Para hablar del tratamiento quirúrgico de frenectomía es fundamental conocer debidamente las particularidades del frenillo lingual corto. Esto se debe a que no todos los pacientes que disponen de esta condición requieren el tratamiento quirúrgico.

Son muchos los casos en los que los problemas subyacentes de estas afecciones se pueden solventar a partir de tratamientos conservadores no invasivos. Por norma general, el frenillo lingual corto (o labial) se detecta en una edad muy temprana, generalmente al nacer. Por este motivo, el odontopediatra es fundamental para evaluar cada caso en concreto.

la Frenectomía

¿Qué es la frenectomía?

Podemos diferenciar este tratamiento quirúrgico dental en dos opciones: la frenectomía lingual y la frenectomía labial. No obstante, suele recurrirse a este tratamiento más a menudo para solventar los problemas ocasionados por el frenillo de la lengua.

El frenillo lingual es un pliegue de mucosa formado de forma vertical, que unifica la parte que queda libre de la lengua con la base de la boca. En algunas ocasiones este frenillo puede ser demasiado corto, conllevando una serie de limitaciones en los movimientos de la lengua. Esto puede impedir que las funciones linguales sean las más apropiadas.

En ocasiones, las personas que sufren de frenillo lingual corto no puedan sacar la lengua más allá de los dientes o, incluso, no puedan tocar el paladar con la lengua al tener la boca abierta. Esto puede repercutir en el habla y la función masticatoria de los afectos por esta condición.

Consecuencias del frenillo lingual corto

Las consecuencias más importantes y llamativas de tener el frenillo lingual más corto de lo común son las alteraciones del lenguaje y el habla. Estas limitaciones linguales impiden la pronunciación perfecta de sonidos que requieren que la lengua entre en contacto con el paladar para ser debidamente articulados. Es el caso de algunas consonantes, como las letras “b”, “l”, “d”, “t”, y la más común, la “r”.

No obstante, hay que destacar que muchos niños con alteraciones en el frenillo lingual consiguen adaptarse muy bien y logran aprender a pronunciar casi con total normalidad.

Por este motivo, los niños que padecen estas alteraciones deben de ser controlados y evaluados por un foniatra o logopeda, que puedan controlar las repercusiones que el frenillo lingual corto del paciente pueda ocasionar en la funcionalidad de la boca.

Además, la lengua cumple una función esencial en la alimentación, sobre todo en el periodo de lactancia. Los bebés utilizan la lengua para succionar debidamente el alimento. Así que, un frenillo lingual corto puede ejercer dificultades en la lactancia materna. Aunque se debe de tener en cuenta que, en la mayor parte de los casos, los bebés encuentran la forma de contrarrestar esta característica

Frenectomía: una intervención quirúrgica sencilla

La cirugía mediante una frenectomía no siempre es la opción más indicada. Hace años, esta cirugía se practicada en todos los bebés que nacían con el frenillo lingual o labial con limitaciones para, así favorecer la lactancia. Pero, en la actualidad, la recomendación es esperar a que el niño haya cumplido entre dos y tres años, que es cuando comienza a hablar y se pueden observar mejor las repercusiones reales de la afección. Durante el crecimiento se revisará tanto el labio superior, como la lengua del niño, con el objetivo de valorar si es necesario poner en marcha tratamientos dentales para corregir estos defectos.

Es recomendable realizar una frenectomía cuando las alteraciones en las funciones normales de la boca tengan una importancia muy alta. Es decir, cuando la punta de la lengua no es capaz de salir más allá de los dientes o del borde de las encías. Estas limitaciones mecánicas pueden indicar la necesidad de realizar la intervención quirúrgica oral para solventar el problema.

Los trastornos del habla severos, que no permitan la correcta articulación de las palabras, también forman parte de los casos en los que el odontólogo pueda indicar la frenectomía.

Pero, es necesario que estos pacientes sean tratados previamente por un foniatra que sea capaz de diagnosticar la gravedad de cada caso en concreto.

Por otra parte, los bebés recién nacidos, que tengan graves problemas para alimentarse correctamente también pueden ser intervenidos mediante una frenectomía lingual. De esta forma se estará evitando que las funciones para alimentarse debidamente sean mermadas.

Esta intervención quirúrgica dental elimina la banda de tejido que está limitando el correcto movimiento de la lengua. Mediante una aplasia conseguimos alargar este tejido que está ejerciendo de freno.

La frenectomía en adultos no es muy común, ya que la intervención suele realizarse en niños por norma general, aunque también hay casos de pacientes adultos que han decidido poner solución a sus problemas de funcionalidad oral o del habla.

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