Un bebé con el ADN de tres padres

La reproducción asistida introduce nuevas técnicas que generan controversia, pero permiten a los padres portadores de enfermedades raras la posibilidad de alumbrar a bebés sanos. Esto es lo que ha ocurrido recientemente en un hospital de México, donde un médico estadounidense ha utilizado la conocida como “técnica de los tres padres” para que una familia pudiera tener un hijo sano.

El bebé, ahora tiene ya cinco meses de edad. El caso lo ha publicado en exclusiva la revista New Scientist, pero los responsables de este hecho aseguran que ofrecerán muchos más detalles en próximos congresos sobre reproducción asistida.

La técnica de los tres padres permite el nacimiento de niños sanos cuando sus padres cuentan con patologías genéticas denominadas como raras. Se usa ADN de la madre, del padre y de un donante.

Hoy en día, el único país en el que esta técnica está regulada y legalizada es el Reino Unido, donde, tras un profundo debate ético y moral, se autorizó en febrero de 2015. Los médicos ingleses aseguran que es muy importante la regulación para poder desarrollar este tipo de técnicas que pueden generar controversia a varios niveles.

El caso del bebé nacido en México

El caso presentado en la revista científica es el siguiente. La madre del niño es portadora del Síndrome de Leigh. Se trata de una enfermedad mitocondrial, que se transmite de madres a hijos. La prevalencia no es elevada, ya que uno de cada 40.000 nacimientos cuenta con este cuadro. Los bebés empeoran rápidamente. En España, concretamente, unos cincuenta niños nacen al año con la Enfermedad de Leigh.

En el caso de la madre que se ha sometido a esta técnica, sus dos hijos anteriores murieron a causa de la enfermedad. Por ello, solicitaron ayuda al doctor J. Zhang, quien apostó por la técnica de los tres padres, aunque con algunas variaciones.

Las limitaciones en este caso vienen porque los padres son musulmanes y por motivos religiosos no podían permitir que se descartaran embriones fecundados. Por este motivo, el doctor optó por variar la técnica original. Lo que se hizo fue fertilizar el óvulo de la donante con el núcleo de la madre ya colocado. Es decir, se fertilizan dos óvulos, uno de cada una y luego se cambian los núcleos para que el ADN sea de la madre. Lo cierto es que, pese a que en el proceso intervengan tres padres, el bebé solo es de dos progenitores.

El bebé solamente tiene cinco meses y hay que mantenerlo monitorizado para comprobar su evolución. Por el momento, solo presenta un 1 % de la mutación del síndrome de Leigh. En principio, esto no debería ocasionarle problemas porque es necesario contar, al menos, con un 18 % de la mitocondria afectada por la enfermedad.