Solución a las encías retraídas

Uno de los problemas más comunes y corrientes de la salud bucodental es el de las encías retraídas, que afecta gravemente al paciente y, si no se trata, puede derivar en problemas y enfermedades mucho más difíciles de tratar, además también se trata de un problema bucal que es muy poco estético, que afea la boca.

El porqué de las encías retraídas

Las causas principales por las que se genera el problema de las encías retraídas suelen ser dos: primero, a las enfermedades periodontales que no se han tratado debidamente, por lo que han derivado en este problema, sobre todo en el caso de la gingivitis y de la periodontitis, que normalmente conocemos con el nombre popular de piorrea; y en segundo lugar a un mal cepillado, que haya sido perjudicial para nuestras encías, normalmente generado por haber cepillado los dientes de manera muy agresiva.

También existe un tercer factor, que puede posibilitar que las encías se retraigan, se trata del tabaquismo, que va provocando en el paciente una pérdida lenta pero constate del tejido de la encía, bloqueando la entrada regular de sangre, por lo que es más común que la encía se vea afectada por enfermedades.

Por último, hay pacientes que tienen este problema de las encías retraídas debido a un traumatismo fuerte en la zona bucal o también por una mala ortodoncia, que haya dañado la zona de las encías.

¿Existe solución para el problema de las encías retraídas?

Por supuesto, muchos pacientes nos preguntan por la solución de las encías retraídas y nosotros siempre advertimos que antes de tratar el problema en sí, se debe hacer un estudio detallado y también se debe acabar con la causa concreta que haya producido las encías retraídas, por ejemplo en el caso de la periodontitis, se debe tratar primero ese problema en concreto, para después solucionar las encías retraídas.

Los tratamientos más comunes para solucionar las encías retraídas este problema son:

Estiramiento de las encías: se trata de un alargamiento coronario, que se lleva a cabo a través de un colgajo que se moviliza de forma coronal. Se suele realizar en pacientes que aún conservan intactas las papilas interdentarias. Una vez se ha estirado la encía, se vuelve a cubrir la raíz dental, para finalmente conseguir que las encías vuelvan a tener su aspecto normal. Así, no se debe recurrir a la técnica del injerto.

Injerto de encía: también conocido como microinjerto, se trata de hacer una incisión diminuta en la zona del tejido del paladar, para posteriormente cubrir la encía. Las técnicas más innovadoras de cirugía y microcirugía se aseguran de que sea una intervención poco dañina y poco invasiva, por lo que el paciente puede recuperarse antes.