Sensibilidad dental: prevención y tratamiento

La sensibilidad dental se ha convertido en una de las afecciones dentales más abundantes y que más se contemplan en las clínicas odontológicas. Pese a que, por lo general, no se trata de problemas muy graves, sí que resultan bastante molestos para aquellas personas que los sufren. Este tipo de hipersensibilidad dentaria suele hacerse notable en el momento en el que se consumen alimentos fríos o calientes, haciendo que la persona que la padece note una especie de calambre en la zona del diente afectado.

Son muchísimos los factores que puede ocasionar la sensibilidad dental. Por norma general, su aparición está relacionada con una pérdida progresiva del esmalte dental, provocando que la dentina se vea expuesta a ciertas inclemencias. Un cepillado incorrecto o demasiado agresivo puede hacer que la sensibilidad dental se convierta en un problema. Por este motivo siempre se recomienda cepillar las piezas dentales entre dos y tres veces al día, durante dos minutos, y utilizando dentífricos que no resulten abrasivos (a no ser que el odontólogo recomiende lo contrario).

Es importante saber que un cepillado de dientes abusivo no resulta nada beneficioso para la salud bucodental óptima. Al perder las capas protectoras de esmalte dental, se deja expuesta la pulpa y esto provoca situaciones muy molestas.

El abuso de comidas o bebidas demasiado ácidas también tienen como consecuencia la posible aparición de la hipersensibilidad en los dientes. El ácido es el mayor enemigo de las piezas dentales, por lo que abusar de este tipo de alimentos nunca será una buena idea. Por otra parte, aquellas personas que padecen bruxismo también suelen tener, como consecuencia, una sensibilidad dental acentuada. La fuerza que se ejecuta durante la masticación en estos pacientes hace que los dientes se desgasten promoviendo la hipersensibilidad.

Además, algunos tratamientos dentales que no se han llevado a cabo debidamente, así como algunas enfermedades generales también pueden ser las causantes de la sensibilidad en los dientes. Por este motivo es primordial visitar periódicamente la consulta del dentista.

¿Cómo prevenir la enfermedad dental?

En este tipo de afecciones dentales tan comunes lo más importante es actuar de forma preventiva. Para ello simplemente hay que tener en cuenta algunos factores que evitarán las molestias que causa la hipersensibilidad en los dientes. Por ejemplo, recurrir a buenas técnicas de cepillado, siguiendo las indicaciones del odontólogo, es muy importante. Además, evitar la ingesta abusiva de comidas y bebidas ácidas también es un factor a tener en cuenta.

Tratamiento de la hipersensibilidad dental

En el caso de que los tratamientos preventivos no hayan dado sus frutos, eliminando de forma permanente la sensibilidad dental, es posible recurrir a tratamientos en la clínica odontológica o en casa. Obviamente, siempre serán soluciones prescritas por el dentista. El odontólogo puede proponer el sellado dental para evitar los problemas de sensibilidad. Para ello se recurre a resinas, lacas de flúor o barnices especialmente formulados para este tipo de afecciones bucales.

Tras este tipo de tratamientos, si las molestias continúan y no se reducen lo más mínimo es importante volver a acudir al dentista porque es muy probable que exista un problema más grave que habrá que solventar de inmediato para que no derive en afecciones bucales mucho más temidas.