¿Por qué se pierden los dientes?

A diferencia de la creencia popular, los dientes no se pierden por causas naturales, como la edad o el envejecimiento. Lo cierto es que la pérdida dental va asociada a malos hábitos llevados a cabo durante la vida. De hecho, son varias las causas que pueden motivar este tipo de reacciones.

Causas de la pérdida dental

  1. Un motivo habitual por el que se pierden los dientes suele ser un traumatismo. Es decir, un golpe brusco en la boca que puede ocasionar la caída de alguna de las piezas dentales. Además de motivados por accidentes o fuertes impactos, los traumatismos también pueden ocasionarse por patologías orales como el bruxismo. En este caso, acudir periódicamente al dentista puede evitar que los daños orales para que no lleguen a ser tan drásticos. Además, existen comportamientos o malos hábitos en el uso de las dentaduras que pueden comprometer la salud dental. Por ejemplo, utilizar los dientes para abrir objetos o masticar cosas duras como hielo o los bolígrafos. Esto, es probable, que termine ocasionando una pérdida de piezas dentales.
  2. Algunas patologías crónicas también pueden estar asociadas a la pérdida de dientes. Enfermedades como el cáncer, algunas patologías autoinmunes o la diabetes también son motivos que propician este tipo de hechos. En este sentido, siempre que se padezca enfermedades de este tipo, lo más adecuado es contar con un control odontológico adecuado. La prevención siempre será la mejor forma de mantener una sonrisa sana y radiante.
  3. Como hemos comentado al inicio, los malos hábitos en cuanto a higiene bucodental pueden provocar la pérdida de dientes. La periodontitis o enfermedad periodontal va dañando paulatinamente las encías, pudiendo llegar al hueso que soporta la dentadura. Este daño es muy silencioso y no suele notarse hasta que no ha generado un problema grave. Este es uno de los motivos por el que se pierden los dientes más acusado. Para evitarlo, habrá que prevenir. Para ello, las visitas periódicas al odontólogo juegan un papel fundamental. El dentista podrá observar cualquier cambio que se genere en la salud oral, evitando que la cosa llegue a mayores.
  4. La periodontitis es una de las causas más comunes en la pérdida de dientes. Esta patología tiene una clara incidencia genética, jugando un papel fundamental la prevención. En este sentido, las visitas periódicas al odontólogo adquieren una importancia extrema, ya que es la única forma de detectar la patología previamente y tratarla de forma precoz.

¿Qué pasa si se pierden los dientes?

Las consecuencias más habituales de la pérdida de dientes es el deterioro de los huesos de la mandíbula. Además de los problemas de salud bucodental y las implicaciones psicológicas que conllevan al deteriorarse la sonrisa.

La pérdida de dientes ocasiona, además, problemas en el habla, dificultad en la masticación ansiedad, problemas en otros dientes que pueden debilitarse, dificultad al comer algunos alimentos y vergüenza social.

El tratamiento más adecuado para solucionar la pérdida de dientes es la colocación de implantes dentales. Los implantes vuelven a dar protagonismo al hueso alveolar, impidiendo su deterioro y propiciando una salud bucal óptima. Además, estéticamente ofrecen muchísimas garantías y resultan bastante duraderos.

Pero, no obstante, actuar de forma preventiva se convierte en una de las opciones más características. Para ello, habrá que realizar una correcta rutina de higiene dental y visitar al dentista de forma periódica para que se pueda solventar cualquier particularidad o patología bucal de forma rápida.