¿Qué hacer si se mueve un diente?

La movilidad dental no es una enfermedad en sí. La realidad es que se trata de un signo concreto que hace referencia a alguna patología clara. Un diente se puede mover por diversas causas, siendo las más comunes la enfermedad periodontal o el traumatismo dental. En función de la causa real, la movilidad dental sucede por situaciones diferentes.

En el caso de que el diente se mueva por la existencia de periodontitis, lo que ocurre es que el hueso alveolar se está reduciendo, lo que provoca que el diente no cuente con el suficiente soporte óseo para que aguante perfectamente en su lugar. En el caso de un traumatismo dental o un golpe, pasa lo contrario. Es decir, la pieza dental debe soportar una fuerza extrema para la que no está preparada. Esta fuerza puede provocar un ensanchamiento del espacio periodontal, haciendo que las piezas dentales se muevan para evitar esa presión excesiva que está soportando.

Movilidad dental por enfermedad periodontal

La periodontitis es una patología crónica que suele estar provocada por una gingivitis inicial. El proceso de la enfermedad comienza con la citada gingivitis para continuar con una evolución que provoca la retracción de las encías y la pérdida del hueso que sostiene las piezas dentales, pudiendo, incluso, provocar la pérdida completa de los dientes dañados. En la actualidad se pierden más piezas dentales por la periodontitis que por la aparición de caries dentales.

La periodontitis es una enfermedad inflamatoria que afecta a los tejidos que rodean las piezas dentales. Es decir, las encías y el hueso alveolar. El proceso de la patología termina destruyendo el hueso alveolar, lo que puede traducirse en la pérdida de dientes.

Lo más importante es acudir a la clínica dental en el momento en que se comienza a notar que la gingivitis está afectando a la cavidad oral. Para ello hay que tener claro que la gingivitis suele comportar un enrojecimiento e hinchazón de las encías que, en muchas ocasiones, provoca sangrado de las encías. El odontólogo podrá ofrecer diferentes tratamientos para la enfermedad periodontal teniendo en cuenta la fase en la que se encuentra. Por lo que es muy importante tener claro que cuanto antes se detecte esta patología más probabilidades habrá de salvar las piezas dentales afectadas.

Tratamiento de la movilidad dental

Lo más importante a tener en cuenta ante la movilidad de piezas dentales es que es necesario averiguar cuál es la causa de este signo. Esto es fundamental porque siempre se trata de un síntoma de otra patología más grave.

Para evitar la gingivitis y la enfermedad periodontal, lo más importante es la higiene dental. Llevar una correcta rutina de higiene bucodental es perfecto a nivel preventivo. Para ello habrá que cepillarse los dientes, por lo menos dos veces al día, con una correcta técnica de cepillado. También es fundamental utilizar el hilo dental o los cepillos interproximales y terminar la higiene con un colutorio específico. Además, de esto, acudir periódicamente al odontólogo es muy importante para evitar la aparición de enfermedades dentales graves que puedan ocasionar la movilidad de los dientes.

Obviamente, ante el más mínimo síntoma de movilidad dentaria, sangrado o hinchazón de las encías, la consulta con el dentista será la clave para realizar un tratamiento adecuado. El odontólogo ofrecerá el tratamiento oportuno tras haber identificado la causa real de esta movilidad de las piezas dentales.