El ruido: el gran enemigo de la salud

Diferentes estudios sobre el ruido y la contaminación acústica demuestran que el exceso del mismo puede elevar la tasa de mortalidad de los diferentes países. España es el segundo país más ruidoso según un listado elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el que Japón se coloca a la cabeza.

Según la OMS, el 22 % de los españoles están sometidos a niveles de ruido que superan los decibelios que este organismo ha marcado como máximo de ruido, concretamente 65 decibelios por el día y 30 por la noche.

El Observatorio de la Salud y Medio Ambiente DKV – GAES ha presentado su último informe, en el que se recoge que el exceso de ruido de forma continuada puede aumentar la mortalidad en un 6,6 % en causas cardiovasculares y en un 4% en causas respiratorias. Se trata de unas cifras establecidas en personas de más de 65 años de edad. En este sentido, se muestra que los habitantes de Europa pierden 1,6 millones de años de vida óptima, mostrando un deterioro notable de su calidad de vida. Pero no solo se exponen a una pérdida acústica por el exceso de decibelios, sino que también se incrementa el riesgo a padecer patologías de corazón, desórdenes psicológicos y un deterioro en el desarrollo cognitivo en los niños.

Por este motivo, desde la OMS se pretende concienciar a los organismos públicos para que establezcan directivas y leyes capaces de terminar con los excesos acústicos que se dan en determinadas zonas del mundo. Además, aseguran que la segunda causa de muerte por motivos medioambientales está provocada por el ruido.

Según los estudios desarrollados al respecto, los ruidos más molestos son los que superan los decibelios en los bares, el ruido incesante del tráfico y los auriculares de música con el volumen muy alto. Obviamente, esto hace que los problemas de audición típicos de personas mayores de 60 años se lleguen a presentar a los 40 años de edad.

Por otra parte, señalan que el corazón y las enfermedades cardiovasculares están estrechamente relacionadas con los niveles de contaminación acústica. El exceso de ruido puede aumentar el riesgo a padecer angina de pecho, infarto de miocardio o, incluso, hipertensión. Según el informe, en las zonas de mayores decibelios, las hospitalizaciones por motivos cardiovasculares aumentan en un 5,3 % por cada decibelio que supera los 65 permitidos.

Lo que el ruido hace en el cuerpo

Dicen los estudios que, si el ruido supera en 10 decibelios o más lo permitido, el riesgo a padecer un infarto cerebral se ve incrementado en un 14 %. Además, en el caso del ruido nocturno la cosa se vuelve más complicada, ya que los procesos de sueño se ven variados, provocando insomnio y malestar general. Todo esto hace que se disminuya la capacidad de atención, provocando estrés y cuadros de depresión.

El deterior cognitivo que produce el exceso de ruido hace que se vaya mermando la calidad de vida y esto provoque una pérdida incesante de vida saludable. Para evitar esto, de forma particular se pueden tomar medidas como bajar el volumen de los auriculares y no abusar de ellos, así como ver la tele y escuchar la radio a volúmenes estandarizados. Aunque la prevención debe de llegar por parte de los gobiernos y las administraciones.