Relación entre la sinusitis y el dolor dental

El cuerpo humano está totalmente relacionado entre sí. Es decir, muchos órganos están conectados con otros aunque no lo parezca. Esto hace indicar que si una parte del cuerpo o un órgano concreto no funciona debidamente, es muy posible que otro bien distinto acabe resintiéndose y padeciendo diversas molestias y patologías. Esto puede ocurrir, por ejemplo, con el dolor dental o algunas enfermedades orales que suelen estar relacionadas con problemas como la sinusitis.

¿Qué es la sinusitis?

La sinusitis es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de los senos paranasales, es decir, las cavidades que se localizan alrededor de los huesos que rodean la nariz. Esta afección suele estar ocasionada por alergias, infecciones fúngicas, bacterianas o víricas. Si la sinusitis presenta también inflamación de la mucosa nasal estaríamos hablando de rinosinusitis.

Por norma general, esta patología suele desaparecer más o menos en una semana. Aunque es probable que se trate de una sinusitis aguda o, incluso, crónica. Si hablamos de una sinusitis aguda, la enfermedad puede prolongarse entre 2 y 8 semanas, antes de su completa desaparición. Sin embargo, la sinusitis crónica dura varios meses.

Los síntomas más recurrentes de esta enfermedad suelen ser dolor facial, en la cabeza y en el cuello; nariz taponada; cuadros de tos y malestar general, como debilidad.

Los senos paranasales son las 4 cavidades huecas que se hallan alrededor de la nariz y que unen la cavidad nasal mediante los orificios sinusales. Sus funciones son diversas, entre ellas, deben aligerar el peso de la cabeza y conseguir que los huesos craneales mantengan su forma y su robustez. El interior de estas cavidades, los senos paranasales, está formado por un tejido liso y una capa de mucosa, que atrae las impurezas para expulsarlas por la nariz. Si estas funciones fallan, a causa de algún tipo de infección, es cuando se origina la sinusitis. Por lo tanto, se formaría una cantidad de fluidos que no son debidamente expulsados, provocando infección e inflamación en los senos paranasales.

El dolor dental y la sinusitis

Como hemos comentado, la sinusitis puede estar ocasionada por infecciones bacterianas originadas en otras partes del cuerpo. Esto significa que un diente afectado, un absceso dental o, incluso, algún tipo de enfermedad periodontal pueden ser los causantes de esta patología nasal tan incómoda. Por lo tanto, cualquier situación dental desagradable puede conllevar una sinusitis crónica.

Un absceso dental suele estar producido por alguna caries o, incluso, golpes o accidentes en las piezas dentales que dejan al descubierto la dentina. Es decir, crean pequeños agujeros en el esmalte dental, pudiendo ocasionar infecciones bacterianas importantes. Esto significa que muchísimas bacterias podrían tener acceso a los dientes, entrando en el interior de los mismos y causando inflamación y dolor en los tejidos internos de las piezas dentales.

Estas infecciones bacterianas pueden propagarse con gran facilidad a las encías y los huesos de la cavidad oral, provocando alguna enfermedad periodontal. Así mismo, es fácil que su propagación llegue hasta los senos paranasales ocasionando una sinusitis aguda o crónica.

Es muy importante que quede muy claro que la sinusitis puede estar provocada por infecciones en los dientes que se alojan en el maxilar superior, sobre todo, en las zonas posteriores. Esto es así porque en esos lugares se localizan los senos paranasales. En el resto de la boca sería muy complicado que cualquier infección pudiera relacionarse con la sinusitis.

Algo fundamental es descartar una sinusitis, ya sea crónica o no, antes de la colocación de implantes dentales en las zonas cercanas a los senos paranasales, ya que se podría generar una infección bastante grave que ocasionara el rechazo de los implantes.

Por este motivo, ante cualquier problema dental, como caries, gingivitis o abscesos dentales es fundamental acudir al dentista para que pueda valorarlo y ofrecer un tratamiento eficaz que eliminará las posibilidades de creación de otras patologías muy molestas.