¿Qué son las aftas bucales?

Las aftas o úlceras bucales son las lesiones más frecuentes que se producen en la cavidad interna de la boca. Suelen afectar en mayor medida a niños y adolescentes. Las mujeres son más propensas a su aparición. Se trata de una pequeña úlcera o llaga que se forma en los tejidos mucosos del interior de la boca. Tienen un aspecto blanquecino y suelen ser muy dolorosas.

Qué son y cuál es el tratamiento para las aftas bucales

Las aftas o llagas bucales son muy comunes en la parte interna de las mejillas, en las encías, en el interior de los labios, en el paladar y en la lengua. Previamente a su aparición suele existir un picor bastante fuerte en la zona en la que posteriormente aparecerá la úlcera. No son lesiones contagiosas, pero sí que son muy dolorosas. La tendencia es a desaparecer pasados unos días. Por norma general, las personas que sufren de aftas bucales suelen padecerlas de manera recurrente. Es decir, cada cierto tiempo tienden a volverá desarrollarlas.

¿Por qué se forman las aftas bucales?

Existen diversos factores que contribuyen a la aparición de estas pequeñas úlceras en forma de llaga en las zonas del interior de la boca. Pueden estar relacionadas con factores hereditarios. Normalmente, las personas afectas de esta dolencia, tienen familiares de primer grado que también las padecen recurrentemente.

El estrés, la ansiedad y las bajas defensas del sistema inmunitario son causas probables, también, de la aparición de llagas en los tejidos mucosos de la boca. Además, pequeñas agresiones como mordeduras pueden provocar pequeñas aftas bucales.

Otra de las causas que probablemente colaboran con la creación de estas llagas son los desequilibrios hormonales que padece el organismo. Además, las infecciones víricas prolongadas pueden desarrollar aftas o úlceras bucales.

Tratamiento y prevención de las aftas bucales

La prevención de las aftas bucales pasa por llevar a cabo una dieta saludable y equilibrada, en la que se limite el consumo de alimentos ácidos y picantes. También es necesario evitar situaciones de mucho estrés y ansiedad.

Por otra parte, la higiene bucal es primordial para disponer de unos dientes sanos. Cepillar los dientes dos o tres veces al día e, incluir, en la rutina de limpieza un colutorio antibacteriano puede garantizar una boca mucho más saludable y cuidada.

Las aftas bucales, generalmente, tienden a desaparecer por sí mismas en algunos días. Aunque si existe una recurrencia muy elevada, será fundamental visitar al dentista para que valore el caso y, así, descartar otras posibles causas o patologías más graves. Las aftas pueden confundirse con el herpes simple que, al contrario que las úlceras o llagas, sí que es bastante contagioso.

En cuanto al tratamiento para estas lesiones, se pueden realizar diversas acciones que ayudarán a disminuir el dolor:

– Utilizar productos farmacéuticos específicos para aliviar los síntomas que producen las aftas bucales. Los enjuagues antibacterianos serán de gran ayuda para que no se acumulen en las llagas bacterias y toxinas que puedan prolongar la afección.

– Mantener una higiene bucal adecuada es fundamental para que el problema no empeore.

– Evitar el consumo de alimentos muy calientes o ácidos conseguirá no engrandecer el dolor y el picor de las llagas.

– Realizar enjuagues de agua caliente con sal en casa, varias veces al día mantendrá la lesión controlada.

– El uso de pomadas realizadas a base de hidrocortisona también calmará el dolor.

La visita al dentista, sobre todo si las llagas no desaparecen o son demasiado recurrentes, es muy importante para eliminar otras causas posibles para la aparición de estas pequeñas úlceras en la boca. El especialista será quien valorará el caso y podrá efectuar un diagnóstico serio y fiable.