¿Qué es una endodoncia?

Normalmente se tiende a ignorar la severidad que poseen las enfermedades producidas en la cavidad bucal. Las consecuencias de esto, se traducen en pérdidas de piezas dentales que comprometen también vuestra estética y, lo más importante, vuestra salud.

¿Qué es una endodoncia? ¿Por qué y cómo se realiza?

Comencemos por la etimología de la palabra: Endo = dentro y Donto = diente

El tratamiento que suele reparar este tipo de afectaciones orales es conocido como endodoncia o “matar el nervio dental” , escuchado por muchos, temido por millones.

Pero, ¿qué es realmente una endodoncia?

La endodoncia la definimos como la rama de odontología que se encarga del estudio y tratamiento de las enfermedades relacionadas con la pulpa y la raíz de los dientes.

Para que os hagáis una idea, es como un “tratamiento de shock” basado en la extracción de forma total o parcial la pulpa dentaria dañada o afectada, ubicada en lo que se conoce como conducto radicular. Una vez se realiza la extracción el paso siguiente es reemplazar la pulpa, se rellena el espacio y se sella.

¿Para qué os sirve este tipo de tratamiento?

Una vez que tenéis una enfermedad bucal y su evolución se vuelve crónica o grave, los nervios de vuestros dientes se ven afectados, causando necrosis, formaciones de pus, presencia de bacterias, sin olvidar el dolor que os producen.

Y ahí aparecemos nosotros, con el “kit de reparación”:

1. Cerramos los conductos radiculares afectados y les damos la forma necesaria para la recuperación y funcionalidad de vuestro diente.
2. Sellamos el conducto.
3. Realizamos una limpieza profunda de los conductos, a fin de eliminar la presencia de bacterias, tejidos muertos o afectados, pus entre otros, que puedan estar causando la presencia séptica en los dientes.

Como veis, la temida endodoncia, no es más que una pequeña intervención que agradeceréis, donde os eliminamos el dolor o molestia que produce una pieza dental enferma y un intento de recuperación a fin de evitar la extracción que altere vuestra estética.

Con el cuidado correcto, esta reparación puede ser vitalicia, evitando problemas alimenticios y ofreciendo una agradable sonrisa.