¿Qué es la sobremordida?

La sobremordida es una afección bastante común en la población. Básicamente se trata de una maloclusión por la que los dientes superiores quedan muy por delante de los inferiores. El caso contrario se llama prognatismo mandibular y suele notarse mucho más a nivel estético.

La sobremordida puede ser que no llegue a notarse nunca, pero hay casos en los que la mandíbula superior se aprecia mucho más grande que la inferior. No obstante, este problema de maloclusión no afecta tanto a nivel estético como a nivel funcional. Así que, para evitar problemas dentales, es importante corregir la sobremordida.

Por norma general, a los pacientes que padecen esta afección no suele preocuparles la cuestión estética, ya que no es muy habitual un cambio brusco en las facciones. Pero, lejos de quedarse en una cuestión meramente estética, la sobremordida puede afectar a la forma de hablar, a la masticación e, incluso, es posible que ocasione, a la larga, enfermedades periodontales, ya que la presión que se ejecuta en la mandíbula al masticar puede provocar un descaste paulatino de las piezas dentales. Por lo tanto, es importante corregir estos casos, sobre todo los más graves.

Corrección de la sobremordida

Algo primordial es acudir al dentista para que pueda valorar el caso y estudiar la maloclusión que presenta el paciente, en el caso de que exista. Si se trata de un problema ínfimo, es muy probable que no se recomiende ningún tratamiento. Básicamente el odontólogo ofrecerá unas pautas preventivas y revisiones periódicas. Pero si se trata de un problema más pronunciado, la ortodoncia suele ser el tratamiento adecuado para solucionarlo.

En la actualidad, los tratamientos ortodónticos son muy variados y en la visita a la clínica dental se explicarán las peculiaridades de cada uno de ellos, para elegir siempre el más acorde para cada caso. Tras la ortodoncia, lo más habitual para garantizar el mantenimiento de la mandíbula y evitar la maloclusión es que se coloque un retenedor fijo o removible. No obstante, esto es un aspecto que valorará el profesional, teniendo en cuenta cada caso concreto.

Algunos casos de sobremordida están ocasionados por problemas esqueléticos. No suele ser lo más habitual, pero puede ocurrir. En estas situaciones el tratamiento puede pasar por la cirugía mandibular. Para llevar a cabo un tratamiento de este tipo se recomienda esperar a que la mandíbula del paciente ya se ha desarrollado totalmente. Esto suele suceder sobre los 20 años de edad, más o menos.

La sobremordida suele atender a causas hereditarias. Es decir, por norma general esta afección tiene un componente genético y hereditario que hace que familias completas se vean afectos por este tipo de problemas de maloclusión. N obstante, los malos hábitos durante la infancia también pueden provocarla. Por ejemplo, llevar el chupete durante mucho tiempo o succionar el dedo pulgar habitualmente. En este sentido, el odontopediatra será el profesional adecuado para valorar los casos infantiles de sobremordida y ofrecer pautas a los padres para evitar problemas más graves.