¿Qué es la recesión gingival y cómo evitarla?

La recesión gingival es una afección dental que afecta a un buen número de personas. Pese a estar relacionada con la edad, también es posible que aparezca por otros motivos. Esto indica que evitar las encías retraídas es posible en gran medida. Para ello, es importante seguir las recomendaciones del dentista en todo momento.

La edad y los malos hábitos pueden ocasionar la pérdida de encías, posibilitando que el hueso que soporta las piezas dentales quede al descubierto. Este hecho, además de ser un grave problema estético, conlleva algunos problemas de salud oral, como la halitosis o la sensibilidad dental extrema ante alimentos fríos o calientes. Además, las piezas dentales quedan más expuestas ante la posible aparición de caries dentales.

Causas de la recesión gingival

Entre las principales causas que originan la recesión gingival están las siguientes:

  • La mala higiene oral: la limpieza de dientes es imprescindible para mantener una salud bucal perfecta, pero a veces no se hace de la forma más adecuada. Por ejemplo, el uso de cepillos de cerdas demasiado duras o no llevar a cabo una correcta rutina de cepillado puede hacer que las encías se desgasten y se retraigan.
  • Carencia de vitamina C: la vitamina C es esencial para el organismo y para las encías. Por ello, los dentistas siempre recomiendan llevar a cabo una dieta saludable y equilibrada.
  • Enfermedad periodontal: una gingivitis no tratada puede desembocar en una periodontitis. Esta patología dental tiene como una de sus consecuencias la retracción de las encías. Por ello, es importantísimo visitar al odontólogo ante cualquier signo de enfermedad periodontal.
  • Bruxismo: el bruxismo o rechinamiento de dientes, cuando no se trata debidamente puede generar desgaste en las piezas dentales, permitiendo que las encías se retraigan y provocando la recesión gingival.

Evitar la retracción de las encías

Es cierto que la recesión gingival puede estar ligada a la edad, pero también es importante tener claro que existen hábitos saludables que pueden ayudar a mermar su aparición. En este sentido, seguir las mejores rutinas de higiene dental es imprescindible. Para ello, el uso de cepillos de dientes de cerdas suaves y cepillar las piezas dentales sin ejercer demasiada presión es una buena forma de prevenir las encías retraídas.

Completar la rutina de limpieza de dientes con el uso de colutorios antisépticos y recurrir a la seda dental o los cepillos interproximales también va a garantizar una higiene dental óptima.

Además, la visita periódica al dentista es de extrema importancia. En estas revisiones, el odontólogo podrá detectar cualquier problema dental de forma precoz. Y, sin duda, ante la aparición de signos como la sensibilidad dental, las encías enrojecidas o sangrantes y la halitosis, es necesario visitar la clínica dental de inmediato.

Tratamiento para la recesión gingival

Teniendo en cuenta que la pérdida de encías es para siempre (no vuelven a crecer), además de la prevención, el tratamiento que pondrá en práctica el odontólogo puede variar. Los implantes dentales son una forma de volver a dar vida a la sonrisa. También es posible someterse a una cirugía de injerto de encías. No obstante, el dentista será quien valore la situación y ofrezca el tratamiento más acertado en función de la evolución de la recesión gingival del paciente en cuestión.