¿Qué comer tras una cirugía oral o bucal?

Cualquier intervención quirúrgica es delicada para el paciente, más aún en el caso de las intervenciones de cirugía en nuestra boca, ya que siempre, tras haber tenido que pasar por este acontecimiento, tan poco agradable, surge la siguiente pregunta: ¿qué puedo o debo comer tras haber sido sometido a una cirugía oral/bucal? Nosotros vamos a darte la respuesta, que te puede venir muy bien tras una intervención en tu boca.

Consejos sobre qué comer tras una cirugía oral

Para que la curación sea más correcta, debemos ingerir nutrientes ya que ellos será los encargados de facilitar la curación total, sin embargo, la ingesta puede ser extremadamente complicada en los casos de cirugía oral, porque nuestra boca se encuentra debilitada y dolorida. ¿Cuáles son, por tanto, los alimentos más adecuados?

En primer lugar, es necesario que te plantees tener una dieta blanda, casi líquida en algunos casos, durante los días posteriores a la intervención. Por eso mismo, nosotros sobre todo te recomendamos que el primer y el segundo día, que son los peores, tomes sobre todo alimentos muy ricos en proteínas, como son los huevos, el pescado, el pollo o el pavo, siempre que estén pasados por el triturador, que estén en forma de puré.

También tienes dos alimentos imprescindibles tras una cirugía, nos referimos al zumos de frutas y a la leche, que son dos de los líquidos más adecuados para que tengamos los nutrientes y vitaminas suficientes, mientras que no podamos masticar bien.

Una recomendación es que escojas mejor alimentos fríos, porque los que están calientes pueden provocar que la herida sangre y que además se produzca una inflamación.

A partir del tercer día, puedes optar también por tomar legumbres trituradas, como en el caso de lentejas, habichuelas o garbanzos que previamente hemos pasado por el pasapuré, para que nuestra boca no haga el esfuerzo de masticarlos y los traguemos con facilidad.

Además a estos alimentos que te hemos citado, la dieta blanda no puede estar completa si no le añadimos sopas (sobre todo de toda clase de carnes y de pescados, para que suplan a esa falta que tendremos) y también purés de verduras, que de igual manera aportan las sustancias que tanto necesita nuestro cuerpo.

En el tercer día, te puedes pasar a los platos calientes, de ahí que te recomendemos sopas y purés, porque su ingesta nos favorece y ya no hay tanto riesgo de que salga sangre, sino que de manera contraria, esos alimentos calientes van a favorecer que los tejidos se vayan reparando.

Los yogures, sobre todo los que están batidos y se pueden beber, son un aporte fundamental y un buen complemento de las dietas blandas.

Tras seis o siete días, nuestra boca estará de nuevo preparada para ingerir su alimentación normal, si ha cicatrizado bien la zona de la intervención.

Por supuesto, en todo momento, es importante que bebas mucha agua, varios litros al día.