Principales causas del sangrado de las encías

El sangrado de las encías es una afección oral que suele ser bastante frecuente. Pero es muy importante no dejar pasar el tiempo y, en el caso de que ocurra, acudir al dentista lo antes posible. Este tipo de problemas dentales pueden estar ocasionados por una enfermedad más grave, ya se de tipo oral o sistémica. Lo más habitual es que el sangrado de las encías se deba a la gingivitis o enfermedad periodontal. Pero, además, existen otras causas que pueden activar este comportamiento.

Es importante saber que el sangrado de encías no es una enfermedad en sí, sino un síntoma de una patología existente. Esto indica que es muy necesario averiguar cuál es el problema de raíz para eliminarlo, tratarlo y evitar que las encías sigan sangrando. Para ello, es necesario acudir a la consulta del odontólogo, quien se encargará de realizar los exámenes oportunos para valorar la existencia de enfermedad periodontal u otras afecciones que estén provocando ese sangrado. Esto es primordial, porque hay que saber cuál es la patología inicial para actuar en consecuencia.

Si se trata de una gingivitis, enfermedad infecciosa por la que la placa y el sarro se acumula en encías y dientes, provocando dolor, sangrado y enrojecimiento de las encías, habrá que tratar la enfermedad con rapidez. En el caso de que la gingivitis no se trate y siga su proceso, terminará derivando en una enfermedad periodontal. Lo que hace esta patología es debilitar el hueso que soporta las piezas dentales y es posible que lleguen a perderse dientes. Por este motivo, la importancia de acudir al dentista en el caso de tener encías sangrantes.

Otras causas por las que las encías pueden sangrar son los cambios hormonales, sobre todo en las mujeres que están en periodo de gestación. Además, la aparición de algunas enfermedades puede comportar este tipo de síntomas en las encías. También existen factores genéticos que hacen más propensas a algunas personas a sufrir sangrado de encías. La diabetes, habitualmente, puede provocar que las encías sangren.

Una causa muy habitual del sangrado de encías suele ser la incorrecta técnica de cepillado. Ejercer demasiada presión a la hora de cepillar los dientes puede estar dañando las encías. En este sentido, lo más correcto será utilizar un cepillo dental de cerdas suaves y realizar la presión justa y necesaria para evitar que las encías sufran. En estos casos, el dentista podrá ofrecer las pautas correctas en cuanto a cepillado de dientes.

Tratamientos para el sangrado de las encías

Como hemos visto, el sangrado de las encías no es un problema sencillo de solventar y, además, suele estar acompañado por otras patologías más graves que hay que eliminar o tratar. Por ese motivo, la principal recomendación es visitar al odontólogo ante el más mínimo síntoma de sangrado.

La higiene bucodental es la mejor forma de prevenir este tipo de afecciones en las encías, ya que la gingivitis se produce por la acumulación de placa bacteriana y sarro en dientes y encías. Así que cepillar los dientes y usar la seda dental será la mejor forma de prevenir estos problemas. Además, es fundamental acudir a la clínica dental para que, por lo menos, una vez al año, el higienista dental se encargue de ejecutar una limpieza dental profesional. Esta, sin duda, es la mejor forma de eliminar la placa y el sarro que se ha formado en las zonas de difícil acceso para los utensilios de higiene dental convencionales.

Obviamente, si el sangrado de encías se debe a una periodontitis, el odontólogo tendrá que valorar en qué grado está la enfermedad periodontal, para ofrecer un tratamiento u otro. Y en el caso de que se deba a cualquier otra patología, lo más importante es averiguar la causa para tratar el problema inicial.