¿Por qué se inflaman las encías?

Las encías hinchadas es algo que, por desgracia, suele ser más común de lo que se pueda pensar. Por norma general se trata de un síntoma de la gingivitis, aunque la inflamación de las encías puede estar provocada, también, por otros factores. La gingivitis es la primera fase de la enfermedad periodontal. Los síntomas habituales son las encías hinchadas y enrojecidas, mal aliento, sangrado dental durante el cepillado e, incluso, sensibilidad dental. Todo esto está provocado por la acumulación de placa en las piezas dentales y bajo la línea de las encías. Por lo tanto, para evitar la gingivitis es fundamental llevar a cabo una correcta higiene bucal.

Inflamación de las encías

La gingivitis debe ser tratada cuanto antes, porque de lo contrario es posible que la patología siga su cauce normal llegando a provocar una enfermedad periodontal, pudiendo ocasionar pérdida de piezas dentales al afectar considerablemente el hueso alveolar. Por este motivo, al menor síntoma de encías sangrantes, enrojecidas o hinchadas es necesario acudir de inmediato al dentista. El profesional podrá valorar las casusas que están provocando tal inflamación y ofrecer un tratamiento eficaz y seguro.

Lo más importante para evitar las encías inflamadas es llevar una correcta rutina de higiene dental, en la que no se deje al azar nada. Esto implica cepillar los dientes a diario, por lo menos dos veces, utilizar cepillos interproximales o hilo dental para retirar la placa bacteriana de aquellas zonas a las que el cepillo de dientes no puede acceder y usar un buen colutorio dental. En el caso de que exista gingivitis lo más probable es que el odontólogo recomiende una limpieza dental profesional para eliminar toda la placa dental y el sarro que se haya generado en las piezas dentales. Obviamente, si ya se ha producido enfermedad periodontal, el tratamiento tendrá que ser más invasivo. De ahí la importancia de la visita a la clínica dental.

Causas por las que se inflaman las encías

Como hemos comentado, no solamente la gingivitis es la causante de la inflamación de las encías. Existen otras causas que pueden provocar esta situación. No obstante, ante cualquier síntoma habrá que visitar al dentista para evitar problemas mayores.

La oclusión dental defectuosa también puede provocar hinchazón en las encías. En estos casos, la mordida del paciente no es la correcta, lo que provoca algunas alteraciones dentales entre las que destaca la inflamación de las encías. Un correcto tratamiento de ortodoncia suele ser lo más adecuado en estos casos.

Tratamientos dentales como empastes, coronas, implantes, prótesis o aparatos que no están debidamente colocados también pueden provocar que las encías se hinchen y se enrojezcan. El odontólogo podrá tratar estos problemas de forma rápida, solventando la causa que los está provocando.

Infecciones bacterianas, víricas o fúngicas pueden ser otra de las causas más comunes de las encías inflamadas. La solución pasa por tratar la infección con el tratamiento que indique el especialista.

Los cambios hormonales propios de la pubertad o el embarazo también pueden provocar inflamación en las encías. Lo que suele ocurrir es que el cuerpo se sensibiliza muchísimo ante las sustancias tóxicas y las bacterias que entran en contacto con la boca. Y la respuesta se puede dar en forma de encías rojas o hinchadas.

Una nutrición incorrecta, el padecimiento de diversas enfermedades de carácter inmunológico o, incluso, el uso de pastas dentales inapropiadas también pueden provocar que las encías se inflamen. Para todo ello, el tratamiento más adecuado es apostar por una higiene dental óptima y acudir al dentista ante el más mínimo signo de enrojecimiento, sangrado o hinchazón. Evitar que el problema vaya a más es lo más importante.