Periimplantitis: consejos importantes para evitarla

La implantología dental es una de las técnicas de estética y funcionalidad oral más avanzadas en la actualidad. No obstante, es necesario cuidar debidamente la salud bucal para evitar que el procedimiento implantológico fracase. Podemos explicar la periimplantitis como una enfermedad periodontal que se desarrolla tras el proceso de implantes dentales.

Las causas de la periimplantitis son muy variadas, pero generalmente se debe a la ausencia de una correcta higiene bucodental. Por ello, los implantólogos alertan de la necesidad de lavarse los dientes varias veces al día, pese a llevar implantes.

Esta patología oral se debe a una inflamación de los tejidos adyacentes a los implantes. Si la periimplantitis se detecta a tiempo es completamente solucionable, pero si la enfermedad se desarrolla, sin que se ponga remedio, puede ocasionar daños graves en la cavidad oral.

Periimplantitis tras la implantología

Esta inflamación de los tejidos tras la implantología dental conlleva serias consecuencias para la salud bucal. Los implantes dentales son pequeñas piezas (generalmente de titanio) que vienen a sustituir a las piezas dentales convencionales. Para que todo el proceso sea óptimo es necesario que el implante se integre perfectamente con el hueso alveolar. Esto es lo que se llama oseointegración.

Normalmente la periimplantitis se produce por la acumulación de placa bacteriana alrededor del implante. Por norma general, la aparición de una gingivitis puede alertar al paciente y a su odontólogo del posible desarrollo de la patología.

Por otra parte, las revisiones dentales tras la colocación de implantes son esenciales. Es posible que el propio tratamiento sea el causante de la inflamación de los tejidos. El odontólogo será quien pueda valorar por qué se está produciendo la enfermedad y podrá poner solución al problema.

La mucositis periimplantaria es la primera etapa de la periimplantitis. En este estadio de la enfermedad es muy sencillo realizar un tratamiento capaz de solventar el problema. Pero, si no se hace nada para evitar su desarrollo es probable que todo el proceso suponga el fracaso de la implantología.

Evitar la periimplantitis

  1. Lo más importante para evitar el desarrollo de la periimplantitis es seguir unas rutinas de higiene bucodental óptimas. Para ello hay que cepillarse los dientes un mínimo de dos veces al día, haciendo hincapié en las zonas en las que es más fácil que se alojen bacterias. El uso de la seda dental, cepillos interproximales y un buen colutorio es primordial para garantizar el éxito de los implantes dentales.
  2. Visitar la clínica dental tras la colocación de implantes es esencial. El dentista programará visitas periódicas para comprobar que el tratamiento implantológico sigue su correcto curso y todo va bien.
  3. Seguir unos hábitos de vida saludables, llevando una dieta equilibrada es parte del éxito de los implantes. Además, evitar hábitos nocivos como el consumo indiscriminado de alcohol y tabaco también resulta primordial.