No descuides tu higiene oral diaria

La higiene oral es esencial para evitar tanto patologías dentales graves como la posible aparición de enfermedades sistémicas. Órganos como el corazón están directamente relacionados con la salud bucal. Una infección en la boca, que no ha sido debidamente tratada, puede recorrer, a través del torrente sanguíneo otros órganos del cuerpo. Además de la dieta saludable y equilibrada, la higiene oral diaria es uno de los aspectos esenciales para conseguir evitar que las enfermedades de salud dental se apoderen del organismo.

Una correcta higiene oral diaria

Para seguir una rutina correcta de higiene oral diaria es importante lavarse los dientes entre dos y tres veces diarias. Un exceso de cepillado tampoco resulta positivo porque podría erosionar y dañar el esmalte de las piezas dentales.

La higiene dental debe de estar compuesta por el clásico cepillado de dientes, con la pasta dentífrica fluorada, y por otros sencillos pasos que ayudarán a completar la rutina. Tras el cepillado de dientes es importante el uso de los cepillos interproximales y la seda dental. De esta forma tendremos acceso a aquellas zonas de difícil acceso que se sitúan entre los dientes y bajo la línea de las encías.

Hay que tener en cuenta que la boca es un caldo de cultivo perfecto para las bacterias. Por ello, es imprescindible eliminar todos los restos de comida que se alojan en la cavidad oral. El último paso de la higiene bucodental debería ser el uso de un colutorio adecuado para proteger la cavidad oral.

Técnica de cepillado

Para seguir debidamente una rutina de higiene dental es importante recurrir a una buena técnica de cepillado. El dentista o, en su defecto, el higienista dental es quien te podrá indicar debidamente cómo debes cepillarte los dientes con éxito.

El cepillado de dientes debe durar al menos dos minutos. Para ello, se divide la boca en cuatro cuadrantes y es importante incidir en cada uno de ellos durante treinta segundos. La forma en la que se debe de pasar el cepillo es de arriba abajo y con movimientos circulares.

Es importante cepillar todas las caras de los dientes, tanto la interna como la externa. Y, obviamente, al terminar con las piezas dentales habrá que usar un limpiador lingual para retirar las posibles bacterias de la lengua y la cara interna de las mejillas. En el caso de no tener una herramienta específica para ello se puede recurrir al mismo cepillo dental. Eso sí, sin ejercer demasiada presión para no irritar la zona.

Limpieza dental profesional

La forma de contar con una salud dental perfecta implica la buena higiene oral diaria, pero, además, también es importante realizarse limpiezas profesionales periódicas en la clínica dental. Normalmente, se aconseja a los pacientes someterse a la limpieza de dientes profesional una vez al año, cuando se acude a las revisiones periódicas con el odontólogo.