Masticar bien para la prevención de infecciones orales

Siempre se ha dicho que masticar bien los alimentos, antes de la deglución, es esencial para los equilibrios correctos del organismo. En este sentido, una serie de investigadores de la Universidad de Manchester, han desarrollado un estudio que certifica dicha afirmación. La revista Inmunity ha publicado las conclusiones del hallazgo científico, que asegura que la masticación es esencial para producir una célula clave en la protección de infecciones.

Según los responsables del estudio, la correcta masticación de la comida ayuda a liberar la célula Th17 a nivel oral. Este tipo de células son esenciales para proteger al organismo de las diferentes infecciones. En el caso de la cavidad oral, consiguen ayudar a las encías a permanecer libres de infecciones bacteriológicas.

Las células Th17 o T helper 17, se encuentran en el sistema inmunológico adaptativo. Este sistema inmune recurre a los antígenos para crear una barrera protectora contra los patógenos más dañinos. Para ello, acude a las bacterias beneficiosas. De hecho, las células protectoras Th17 se producen en órganos como la piel o el intestino a partir de estas bacterias. No obstante, en la boca el mecanismo de producción no es similar. El estudio en cuestión investiga cómo se forman estas células en la cavidad oral.

Masticar bien protege las encías

Los responsables del estudio tenían claro que una fuerza excesiva en la masticación puede conllevar daños en los dientes y cierta abrasión. Con esta premisa sobre la mesa, su intención era averiguar si este hecho provoca que la producción de células protectoras sea mayor. Para ello, comenzaron a alimentar a ratones recién nacidos y destetados con alimentos blandos, que no necesitaban una masticación elevada. Tras 24 semanas, los científicos midieron la producción de células Th17.

Los resultados mostraron que estos modelos de animales contaban con una reducción llamativa de la liberación de estas células protectoras. Ellos achacaron este hecho a la masticación más suave y menos abrasiva. De esta forma confirmaban su teoría de que masticar bien genera un aumento de la protección inmunológica para evitar infecciones.

Lo que han averiguado los científicos es que la cavidad oral estimula estas células de forma distinta a otros órganos del cuerpo. Si en el resto de zonas se activan por las bacterias beneficiosas, en la boca lo hacen por la masticación. De esta forma, se crea una respuesta inmune en las encías.

Pero, el problema está en que la masticación excesiva puede conllevar ciertas condiciones poco saludables para la cavidad oral. Pese a que el aumento de las células Th17 es positivo, masticar demasiado incrementa el riesgo a padecer enfermedades periodontales. Además, el estudio también ofreció resultados en este sentido.

Pese a todo esto, los científicos se muestran esperanzados porque este hallazgo puede establecer nuevas estrategias a la hora de tratar enfermedades de origen infeccioso.