Los dientes “tiburón” en la infancia

Los dientes “tiburón” son una circunstancia bastante común en las dentaduras infantiles. Básicamente, se llama así a los dientes definitivos que coinciden con los dientes de leche. Es decir, los dientes permanentes comienzan a crecer justo detrás de los dientes de leche infantiles. Algunos padres se asustan al ver esto, pero hay que dejar claro que se trata de una situación bastante convencional que sucede en uno de cada diez niños.

Dientes tiburón

Para entender por qué suelen aparecer los llamados dientes “tiburón”, es necesario comprender cómo funcionan los dientes de leche. Lo que ocurre en la dentadura de los niños es lo siguiente: las piezas dentales permanentes comienzan a empujar a los dientes de leche hasta lograr que sus raíces se disuelvan de la mejor forma posible y, finalmente se terminan cayendo. Pero hay ocasiones en las que las raíces de leche son bastante fuertes y se resisten ante la aparición de la dentición definitiva. Por esto suelen aparecer, los dientes, justo detrás de las piezas dentales provisionales. Se les llama dientes “tiburón” por las inevitables similitudes con la dentadura de estos animales.

Por norma general, los dientes de leche terminan cayendo de forma natural, tras unos pocos días. Pero en el caso de que los dientes de leche y los dientes fijos permanezcan en la boca de los niños por más tiempo, lo más adecuado sería realizar una visita al odontopediatra para que estudie el caso concreto y pueda decidir si será necesario extraer de forma preventiva los dientes de leche que continúan presentes en la boca del niño.

¿Por qué se forman los dientes “tiburón”?

Pues referente a esto, existen varias posibilidades entre las que los dentistas no terminan de ponerse de acuerdo:

– Es posible que las raíces de los dientes de leche infantiles no se consigan disolver de la forma más oportuna y la dentición permanente deba colocarse detrás sin más remedio.

– Otra posibilidad, avalada por algunos dentistas, es la posibilidad de que exista demasiado apiñamiento dental y esto no permita a los dientes definitivos crecer en su debido lugar.

– Finalmente, los dientes “tiburón” pueden deberse a una sencilla desviación en la correcta erupción dental. Esto provocaría la incapacidad de disolverse a las raíces de los diente de leche.

Odontopediatría para solventar estos casos

Aunque este tipo de problemas resultan bastante alarmantes para los padres, lo cierto es que son muy comunes y no suele considerarse como un problema demasiado grave. Lo más común es que estos casos se solucionen por sí solos al caer los dientes de leche. Pero en el caso de que esto no ocurra, será necesario que se extraigan debidamente los dientes de leche y que la dentición definitiva crezca sana y fuerte, en su lugar.

Si los dientes “tiburón” se resisten a caer y no se lleva al niño al odontopediatra, es posible que el problema persista por mucho tiempo y pueda provocar alguna situación de apiñamiento dental que se podría haber evitado durante la infancia con una simple visita al dentista pediátrico.

Si un niño dispone de algún diente “tiburón” y el problema no desaparece en unas dos semanas, como mucho, lo ideal es acudir al odontopediatra para que pueda ofrecer las soluciones que estime oportunas en cada caso.

Estas soluciones pueden pasar por la extracción de la pieza dental de leche o, incluso, por la colocación de algún tipo de ortodoncia. Pero, obviamente, será el dentista quien valore debidamente cada caso y pueda ofrecer los tratamientos más exitosos.