Las manifestaciones orales de la hepatitis

Como ocurre con muchas de las enfermedades infecciosas, la hepatitis puede mostrar cierta sintomatología a nivel oral. A día de hoy se conocen numerosas formas de hepatitis. Esta enfermedad se basa en la inflamación del hígado, que puede estar ocasionada por diferentes virus, el consumo de medicamentos o agentes externos como la ingesta indiscriminada de alcohol, entre otras cosas.

La hepatitis puede ser crónica o no. Actualmente se puede distinguir entre varios tipos, como la hepatitis aguda, que cuenta con síntomas muy claros, tales como el malestar general, los vómitos, la astenia y la fiebre. En su fase más acusada, la ictérica, los síntomas están completamente descontrolados.

Por otra parte, es posible encontrar diferentes tipologías de hepatitis, como la A, B, C, D, E o G. Esta última fue la última en descubrirse, concretamente en el año 1996 y se puede transmitir de padres a hijos. El resto de tipos de esta enfermedad cuenta con una transmisión variada, en función de la patología que esté afectando al paciente.

La hepatitis en la clínica dental

Entre los síntomas o manifestaciones orales de la hepatitis, el más pronunciado es la ictericia de la mucosa bucodental. Generalmente, se nota en el paladar y en la zona de debajo de la lengua.

Durante la fase más aguda de la enfermedad no es conveniente realizar ningún tipo de tratamiento odontológico, debido al riesgo elevado de contagio de esta patología. No obstante, es probable que sea necesario someter al paciente a algún tratamiento dental de urgencia. En este caso, extremar la precaución en la consulta del dentista es primordial.

Si es irremediable llevar a cabo un tratamiento dental de urgencia, tanto el odontólogo como el personal auxiliar que va a tratar al paciente afecto de hepatitis deben de vacunarse. De esta forma se estará previniendo cualquier posible contagio. Además, hay que esterilizar concienzudamente todas las herramientas odontológicas. También hay que tener cuidado con las salpicaduras, por lo que hay que llevar a cabo el tratamiento con sumo cuidado.

En general, se trata de seguir todas las recomendaciones establecidas por el control de enfermedades infecciosas.

Hepatitis crónica y hepatitis alcohólica

Estas dos formas de hepatitis pueden presentar afecciones bucales variadas. En el caso de la enfermedad crónica, el hígado está inflamado durante más de 6 meses. Generalmente no se presentan problemas orales diferentes a los ya mencionados, por lo que hay que seguir las mismas recomendaciones anteriores.

Por su parte, la hepatitis alcohólica se relaciona con el consumo exacerbado de alcohol. Los síntomas son muy similares a los de las conocidas como hepatitis virales. En el caso de las manifestaciones bucodentales, es posible que el paciente presente un tamaño más elevado de las glándulas parótidas, sangrado gingival o petequias en la mucosa oral. Además, hay que destacar que la ingesta de alcohol indiscriminada aumenta el riesgo a padecer cáncer oral.