La visita al dentista como medida de prevención

La visita al dentista, periódica, es la mejor forma de garantizar una prevención óptima frente a patologías dentales que pueden afectar la salud oral y general del organismo. En este sentido, cabe destacar que prevenir los riesgos que puedan dañar la salud bucodental es una prioridad a tener muy en cuenta.

Actualmente es muy habitual encontrar personas que piensan que visitar al dentista de forma preventiva no resulta prioritario y solamente acuden a la clínica dental en el momento en el que sufren alguna patología que provoca dolor en la cavidad oral. Por este motivo, las enfermedades bucodentales son tan sumamente frecuentes entre la población actual. No obstante, desde las autoridades sanitarias se trabaja cada vez más en conseguir concienciar a la población de la importancia de las visitas periódicas a los profesionales de la salud dental.

En otras ocasiones hemos hablado de que la salud oral está directamente relacionada con enfermedades generales de carácter sistémico, así como con patologías que afectan al corazón. Esto implica que la necesidad de conseguir llevar una salud dental óptima sea tan importante. Desde luego, evitar que las afecciones dentales pasen a ser un problema mayor es muy importante para conseguir garantizar un estado de salud óptimo.

La visita al dentista y la prevención de patologías orales

Obviamente, es muy importante que se visite periódicamente la clínica dental para evitar la proliferación de las patologías orales más frecuentes. Gracias a este hecho será posible mantener una salud oral óptima y saludable. En las visitas al odontólogo se realizará un examen exhaustivo que permitirá comprobar el estado de las piezas dentales, así como la situación concreta de la boca.

En estas consultas, el dentista podrá comprobar si existe alguna caries incipiente, que pueda terminar por provocar daños más graves. Si las caries no se tratan a tiempo, es muy probable que desemboquen en una enfermedad periodontal que, si avanza sin control, podrá desembocar en una pérdida de dientes.

Muchas de las enfermedades relacionadas con la boca no suelen comportar dolor en sus estadios iniciales. Esto significa que la prevención es la mejor arma para acabar con ellas y evitar su aparición. Lo habitual es que cuando ya existe dolor o inflamación se trata de una patología muy avanzada, mucho más difícil de solventar.

Para evitar todo esto, la visita preventiva al dentista es la solución más acertada. Por este motivo, se recomienda acudir a la clínica dental, como mínimo, una vez al año. Aunque en algunos casos es aconsejable que el paciente realice una consulta con el profesional cada seis meses. No obstante, será el odontólogo experto el que establezca los plazos necesarios, en función del paciente.

En estas visitas rutinarias al dentista es habitual que el odontólogo realice una limpieza dental profesional, logrando eliminar los acúmulos de placa bacteriana y sarro que pueden dañar las piezas dentales. Además, el profesional explicará al paciente cómo deber realizar las rutinas de higiene bucodental, indicando qué tipo de pasta dental y colutorio es el más adecuado para contar con una salud oral perfecta.