La sedación dental y los tratamientos sin dolor ya son posibles

Una de las fobias más comunes en la población, o más extendidas, es la odontofobia o miedo al dentista. Se trata de un temor irracional a acudir a la clínica dental para someterse a tratamientos dentales, que salvaguarden la salud de los dientes. Este miedo al dentista puede estar provocado por varias cosas diferentes. Generalmente el temor a las agujas o una experiencia previa negativa en el dentista son las más habituales.

Por ello, los odontólogos recomiendan que, desde la infancia, los niños acudan al dentista en un entorno agradable y que los padres no les amenacen ni asusten con ello. En muchas ocasiones las fobias de este tipo están creadas desde que el paciente tiene uso de razón. No obstante, en la actualidad, la sedación consciente permite tratar a pacientes que padecen odontofobia de la forma más óptima y agradable posible.

Las clínicas dentales y los tratamientos de salud oral han avanzado muchísimo. Hoy en día, el dolor no es el común denominador de un tratamiento dental, además la tecnología permite realizar tratamientos mínimamente invasivos, que minimizan al máximo cualquier dolor. Pese a todo esto, sigue habiendo personas que sufren miedo al dentista de forma irracional.

La sedación consciente y el miedo al dentista

La sedación consciente es una alternativa fabulosa a la anestesia local, que permite al paciente alcanzar un estado de relajación profunda y evita que sienta u oiga ruidos durante todo el proceso de tratamiento dental. Esta técnica se usa mediante la supervisión y control de un médico anestesiólogo, por lo que el paciente está seguro durante toda la sesión.

Antes de llevar a cabo un tratamiento mediante sedación dental, si el paciente sufre odontofobia es importante que conozca previamente al odontólogo y se familiarice con él, con su equipo humano y con la clínica dental. Por ello, primero se plantea una visita previa en la que el dentista proporcionará un entorno cálido y humano al paciente. En esta visita es importante que transmita todos sus miedos y preocupaciones. Tras la consulta se le citará para poner en marcha el tratamiento con sedación dental y cabe destacar que el paciente no tendrá contacto visual con los instrumentos dentales que tanto estrés y ansiedad le ocasionan.

La sedación consciente debe de llevarse a cabo en un entorno seguro, agradable y con un equipo altamente preparado para ello. El fin último, además de reparar cualquier afección dental, es minimizar el miedo al dentista que sufre el paciente en cuestión.

¿Cuándo se recurre a la sedación dental?

Son muchos los tratamientos que requieren sedación dental para ser llevados a cabo con éxito. En primer lugar, este tipo de técnicas son imprescindibles en personas que padecen odontofobia, pero no es el único caso en el que la sedación consciente resulta útil. Cuando se va a llevar a cabo un tratamiento dental de larga duración en una sola sesión, la sedación es un recurso perfecto para que el grado de relajación durante el proceso sea extremo y se minimicen riesgos.

Los métodos empleados para los tratamientos sin dolor y mínimamente invasivos eliminan las agujas del proceso de anestesia, ya que esta se aplica mediante un sistema de anestesia computarizada.