La odontología preventiva te ayudará a tener una boca perfecta

Una de las cosas más importantes para evitar problemas orales es apostar por la prevención. La odontología preventiva o conservadora es una rama que aboga por prevenir todo tipo de afecciones bucales siguiendo algunos hábitos muy importantes.

Para seguir las rutinas de odontología preventiva es importante emplearse a fondo. Y, para ello, hay dos ámbitos a los que hay que prestar atención. Por un lado, están las rutinas y hábitos saludables que se practican en casa y en el día a día y, por otra parte, están las visitas periódicas al dentista, que conseguirán salvaguardar la correcta salud oral.

Hábitos dentales diarios

En el día a día es importante seguir unos hábitos saludables que favorezcan la salud oral. En primer lugar, las correctas rutinas de higiene dental son imprescindibles para prevenir cualquier tipo de patología bucodental.

Por este motivo, lavar los dientes entre dos y tres veces al día es tan importante. Pero, además, hay que hacerlo siguiendo una correcta forma de cepillar las piezas dentales y usando los utensilios que nos permitan eliminar los restos de placa bacteriana que se alojan en zonas de difícil acceso para el cepillo. El hilo dental y los cepillos interproximales son herramientas que nos ayudarán a prevenir cualquier afección oral.

Obviamente, el uso del colutorio es primordial para que la odontología preventiva surta efecto. Este tipo de enjuagues bucales son antisépticos y específicos para evitar ciertas patologías orales. El dentista será el que te recomiende un tipo de colutorio u otro.

Además de la higiene dental, la odontología preventiva también se basa en seguir hábitos de vida saludables que no dañen las piezas dentales. Por ejemplo, evitar el tabaco y no abusar del alcohol es muy importante. Pero, también, hay que intentar no excederse con el consumo de ácidos o de bebidas carbonatadas que contengan demasiada azúcar.

Por otra parte, evitar morder objetos duros, como el hielo, puede prevenir la rotura de piezas dentales, así como la aparición de fracturas en los dientes.

Odontología preventiva en el dentista

Cuando hablamos de la odontología preventiva en la clínica dental nos estamos refiriendo a las visitas rutinarias con el dentista. Programar estas visitas una o dos veces al año puede evitar la aparición de enfermedades graves asociadas a la cavidad oral. El odontólogo, en su examen habitual, evaluará la salud de la boca, detectando posibles caries o patologías que puedan desembocar en problemas más graves para la salud.

Además, es fundamental realizar una limpieza dental profesional al año para que el higienista dental elimine los depósitos de sarro y placa bacteriana que se estén formando en zonas que no resultan visibles para el ojo humano.