La cirugía ultramínimamente invasiva ya es una realidad

Realizar intervenciones quirúrgicas a pacientes sin apenas invasión, es decir, sin tener que abrir para operar, o con pequeñas incisiones, era posible en algunos casos muy concretos. A través de la técnica de laparoscopia se podían realizar estas cirugías a pacientes con patologías abdominales o ginecológicas. Esta técnica lo que hace es introducir una cámara muy pequeña en la articulación, la vejiga o el abdomen y a través de la imagen que ofrece, realizar la intervención.

Pero, en estos momentos asistimos a unos avances muy novedosos en materia de cirugía, que ya permiten poder tratar y ver perfectamente la lesión sin que sea necesario abrir. Y esto es posible gracias al uso de un ecógrafo externo que se pone en el lugar que debe ser sometido a la intervención. Esto limita muchísimo el daño quirúrgico y las complicaciones que pueden ser derivadas de una cirugía tradicional.

Usos de la cirugía ultramínimamente invasiva

Algunas lesiones ya son aptas para ser tratadas con el apoyo de la ecografía, de forma ultramínimamente invasiva, según cuenta el Doctor Manuel Villanueva, director médico del Instituto Avanfi, especialista en estas técnicas novedosas. La rodilla del corredor, el síndrome del túnel carpiano y la fascitis plantar, son algunas de las dolencias que ya pueden realizarse con estas técnicas. La principal ventaja es que permite realizar la intervención sin que sea necesaria la isquemia, es decir, evitando dejar el miembro en cuestión sin riego. Además, al no necesitar anestesias muy elevadas, reduce diversos riesgos que se suelen derivar de las intervenciones quirúrgicas convencionales.

Un nuevo camino para los pacientes

No todos los pacientes que padecen estas enfermedades eran aptos para ser operados de la forma tradicional. Por ejemplo, pacientes afectos de diabetes o con insuficiencia circulatoria no podían ser intervenidos de forma tradicional de un miembro inferior por el elevado riesgo a sufrir complicaciones que existe. Sin embargo esta técnica apenas invasiva permite operar, minimizando riesgos, a estos pacientes rechazados por la técnica tradicional. La cirugía sin huellas permite operar a los pacientes evitando la isquemia y esto es un avance enorme a nivel quirúrgico.

La cirugía ecoguiada ultramínimamente invasiva ya se puede aplicar hasta en 20 indicaciones distintas, pero la tendencia es a que con el paso de los años se pueda realizar en muchísimos casos más. Las investigaciones y los estudios siguen su curso en este sentido y seguro que la cirugía ecográfica acabará permitiendo realizar intervenciones que antes necesitaban abrir para ser operadas.

Gran rentabilidad

La técnica en cuestión es mucho más rentable que la tradicional. Esto es así porque no requiere de grandes dosis de anestesia y gran parte del material que se utiliza es reutilizable. Además, al requerir simplemente anestesia local, las intervenciones se realizan de forma ambulatoria y pueden ejecutarse varias en un mismo día. Las bajas laborales de los pacientes se reducirían considerablemente, también, siendo en muchos casos de apenas un día.

Para continuar con la formación y el desarrollo de esta técnica de cirugía guiada por ecografía, se ha creado un proyecto líder mundial de formación continuada. Se trata de la primera escuela internacional de formación en cirugía ecoguiada. Para ello, han colaborado tanto la Universidad Francisco de Vitoria y Alpinion Internacional. El proyecto promete formar a los cirujanos para poder realizar este tipo de intervenciones que son apenas invasivas y pueden garantizar la calidad de vida de muchos pacientes.