Instrucciones a seguir tras una cirugía oral

Todo tipo de cirugías requieren unos cuidados postoperatorios muy precisos y lo mismo ocurre con cualquier tipo de cirugía oral. Ya contamos, hace unos días, las instrucciones a seguir tras la colocación de un implante dental y hoy vamos a explicar los cuidados genéricos que debemos efectuar sobre nuestra cavidad bucal si nos hemos sometido a cualquier tipo de cirugía bucodental.

Instrucciones postoperatorias de una cirugía oral

  • Herida: lo más común es que tras cualquier tipo de cirugía oral se coloque una gasita taponando la herida. La principal recomendación a este respecto es que se muerda la gasa, de forma firme, hasta que se llegue a casa. Posteriormente, la gasa puede ser removida, pero hay que hacerlo con sumo cuidado. Además, evitar el tabaco durante las 12 horas posteriores a la cirugía es fundamental para que la herida se cure rápidamente, sin interferencias.

  • Posibilidad de sangrado: es muy normal que la herida sangre un poco, sobre todo por sus bordes. Se recomienda no beber ni comer con pajita, porque esto puede provocar un sangrado mayor. En el caso de que la herida sangre de nuevo, hay que volver a taparla con una gasa estéril que habrá que morder durante media hora, más o menos. La postura que hay que adoptar durante la noche debe ser semisentado, evitando permanecer totalmente tumbado.

  • Posible dolor: es muy probable que tras la cirugía bucodental el paciente padezca algunas molestias que pueden controlarse mediante la medicación que ha recomendado el odontólogo. Obviamente, si se está tomando medicamentos no se debe conducir ni beber bebidas alcohólicas.

  • Las comidas: la recomendación principal es ingerir muchos líquidos, pero como hemos dicho antes, hay que evitar tomarlos con pajita para evitar que la herida vuelva a sangrar. Lo ideal es volver a tomar comidas convencionales lo más pronto posible. Tras la operación, las comidas blandas y frías son la opción más cómoda, sobre todo, durante el primer día. Este tipo de comidas son yogures, helados, batidos, flanes, etc.

  • Higiene bucodental: la higiene es fundamental para que la herida cicatrice cuanto antes. pero hay que llevar mucho cuidado, sobre todo al principio. Durante las primeras 24 horas no se permite ni enjuagar ni cepillar los dientes. Esto evitará el sangrado. Posteriormente se recomienda enjuagar la boca con suavidad, utilizando agua templada y sal. Esta acción se debe realizar cada cuatro horas. Cepillar los dientes es fundamental. Aunque durante los tres días posteriores a la cirugía oral habrá que evitar las piezas de la zona. Transcurrido este tiempo se podrá cepillar con suavidad.

  • Inflamación y moratones: la inflamación de la zona tras la cirugía es completamente normal. Y su durabilidad suele ser de entre 4 y 6 días. Para aliviar las molestias se recomienda aplicar hielo en la zona afectada. También es posible que aparezcan cardenales o moratones en la cara. No hay que alarmarse porque desaparecen solos en menos de una semana.

  • Puntos: si se han colocado puntos reabsorbibles, estos se caerán solos en unas semanas. En el caso de que se deban extraer, la extracción se llevará a cabo en unos 15 días. Si sufre dificultad para abrir la boca tampoco debe alarmarse porque es una consecuencia común que se deriva de la inflamación muscular. Desaparecerá en un corto periodo de tiempo.

Estas son las instrucciones que se deben seguir tras haberse sometido a cualquier tipo de cirugía oral. Pero, obviamente, si los síntomas que se presentan son extraños o distintos a los que hemos comentado, deberá llamar a su dentista para que valore cualquier aspecto de la cirugía. El odontólogo le explicará siempre, a la perfección, qué debe hacer tras haberle realizado una cirugía en la zona de la boca.