Implantes dentales sin dolor ¿es posible?

El dolor es una preocupación común entre los pacientes que están planeando colocarse unos implantes dentales para solucionar la falta de piezas dentales. Hoy en día con las técnicas que se utilizan no tiene que haber ningún tipo de dolor durante la colocación de los implantes, y los resultados valen la pena en el proceso de recuperación de la sonrisa y la función masticatoria.

La cirugía de la colocación de un implante dental se realiza con anestesia local o con sedación, en la consulta dental, y el procedimiento en sí no es doloroso. Su boca se adormece efecto de la anestesia y no nota nada cuando el implante se coloca quirúrgicamente en el hueso de la mandíbula. En Los pacientes que sufren de ” miedo o pánico al dentista ” es necesario realizar la colocación de los implantes bajo una técnica de sedación (controlada siempre con un médico anestesista). De esta manera no notora nada ni antes ni después de la intervención, pues no se trata de una cuestión de ” nervios” sino que tan solo en pensar que tiene que acudir el paciente ya desencadena un cuadro de extrema ansiedad que le imposibilita colocar los implantes.

Después de cada etapa quirúrgica, puede tener un ligero malestar en la zona de la cirugía, que se puede paliar fácilmente con la medicación proporcionada por su odontólogo.

La mayoría de los pacientes encuentran que el dolor después de la cirugía de un implante dental es más o menos el equivalente al de realizar una extracción de un diente, aunque el grado de malestar varía de paciente a paciente.

Hay varios factores que pueden afectar a la cantidad de dolor que se siente después de la cirugía de un implante dental. Si la cirugía es particularmente compleja, o si se requiere un injerto óseo, una elevación de los senos maxilares, u otros tratamientos adicionales, puede esperar tener un poco más de molestia después.

Otros efectos secundarios que puede experimentar incluyen moretones, sangrado e hinchazón. Todos los efectos secundarios deben desaparecer al cabo de una semana a diez días. Algunos pacientes encuentran que la incomodidad inicial desaparece en 2 a 3 días. Esto es normal y no significa necesariamente que algo este mal. Con el fin de reducir el dolor y otros efectos secundarios, puede aplicar una bolsa de hielo en el exterior de la boca, sobre el área del implante después de la intervención. Descanse lo suficiente para que su cuerpo pueda comenzar el proceso de curación.

La recuperación después de la cirugía de implante dental depende de muchos factores, y el proceso de recuperación de cada paciente es único. Algunas personas se curan más rápido que otras.

Todas estas molestias se pueden reducir muchísimo planificando la cirugía para que sea mínimamente invasiva.
Las nuevas tecnologías en implantologia digital, hacen posible que el paciente salga con los implantes y la prótesis colocados el mismo día de la cirugía. La tecnología CAD/CAM nos proporciona herramientas para poder planificar la cirugía con imágenes de los maxilares y de la encía en 3D, de esta manera se puede planificar perfectamente la cirugía, sabiendo donde colocar los implantes y evitando posibles complicaciones en el momento de la intervención.

Las intervenciones realizadas con cirugía guiada son mucho mejor para el paciente y su recuperación, ya que solo necesitan una cirugía mínimamente invasiva que evita abrir la encía durante la colocación de cada implante gracias a una guía en 3D generada por ordenador. Por lo que la recuperación y la molestia posterior a la cirugía es mínima. Si además nos ayudamos de las técnicas de sedación, en el momento de la intervención, podemos conseguir la colocación de unos implantes sin ninguna molestia para el paciente, ni en el momento de la cirugía, ni después en el postoperatorio.