Implantes 3D en cirugía maxilofacial y neurocirugía

Los avances tecnológicos y científicos en el campo de la biomedicina son cada vez mayores, lo que permite abordar la cirugía de forma diferente a la tradicional, logrando reducir de forma significativa el tiempo empleado en las operaciones, así como la seguridad de las mismas. En este sentido, cabe destacar que los traumatismos cráneo – maxilofaciales y orales son una de las causas más extendidas en las visitas a las salas de urgencias hospitalarias. Esto se debe a la elevada incidencia de los cánceres orales, así como a los accidentes que comportan traumas en estas zonas.

Tras la extirpación de un tumor es necesario reparar efectivamente las lesiones que esto ha podido ocasionar, además, existe un buen número de personas afectas por malformaciones craneales congénitas o provocadas por un traumatismo. Hasta ahora era el cirujano el que debía modelar la prótesis durante la operación. Esto requiere mucha practica y amplía la duración de la cirugía bastante.

Cirugía maxilofacial en 3D

Los avances científicos abren un importante camino en este sentido, ya que gracias a la aplicación clínica de la potente tecnología en 3 dimensiones es posible cambiar la forma en la que se planteaban estas cirugías. Se trata de crear prótesis totalmente personalizadas, utilizando biomodelos específicos del paciente. La impresión 3D juega un papel fundamental en todo el proceso, ya que permite crear prótesis e implantes totalmente biocompatibles y específicos para cada paciente, de zonas como la mandíbula, el cráneo o el maxilar, entre otras.

Esto aporta unas ventajas muy importantes, como una precisión muchísimo más elevada durante la cirugía, así como una seguridad bastante más óptima durante la intervención. Además, acortará el tiempo de la operación de forma considerable. También es importante mencionar que, estos biomodelos, son considerados como un avance muy importante para solventar los casos de reconstrucción cráneo maxilofacial más complicados. Gracias a estos implantes es posible que el cirujano pueda comprender de mejor forma cómo abordar cada operación.

La fabricación de estos biomodelos se realiza a partir de imágenes radiológicas del propio paciente y se construyen utilizando las tecnologías 3D más novedosas. Además de tratarse de un implante totalmente personalizado que garantiza una estética mucho más funcional, también se utilizan materiales que son biocompatibles y seguros. Obviamente, estas nuevas técnicas en cirugía maxilofacial y craneal garantizan al cirujano que pueda planificar previamente el abordaje de la operación, aportando mucha más seguridad clínica y reduciendo considerablemente el tiempo empleado en la cirugía.