Higiene dental y embarazo

Durante el embarazo y la lactancia es muy importante atender debidamente a la salud bucodental para evitar problemas orales que pueden dañar las piezas dentales de la gestante. Por norma general, lo más adecuado sería que la paciente visitara a su dentista en el momento en que decidiera quedar embarazada. De esta forma, el odontólogo podría hacer un estudio pormenorizado de la situación de su salud oral y realizar los tratamientos preventivos previos a la gestación.

No obstante, en el caso de que la mujer embarazada no haya visitado la clínica dental con anterioridad, es importante saber que acudir al dentista no está contraindicado durante el embarazo. Todo lo contrario, visitar al dentista periódicamente durante los tres trimestres de gestación es esencial. El profesional sabe qué tipo de tratamientos se deben realizar durante cualquier trimestre y hará lo posible por salvaguardar la salud de la futura mamá y el feto.

Higiene dental durante el embarazo

Para prevenir la aparición de problemas dentales durante los nueve meses de gestación es imprescindible seguir unas rutinas de higiene dental y hábitos de vida muy saludables. Las embarazadas suelen tener una mayor apetencia por alimentos dulces, que pueden dañar las piezas dentales provocando caries. Además, el nivel de acidez aumenta debido a las náuseas de los primeros meses.

Por estos motivos es tan importante lavarse los dientes varias veces al día durante la gestación. Si bien es cierto que no es necesario cepillar los dientes con pasta dental más de 3 veces diarias, en el resto de ocasiones, se puede enjuagar debidamente la cavidad oral si se han ingerido alimentos.

Por lo menos tres veces al día habrá que cepillar los dientes debidamente, utilizando una técnica de cepillado adecuada. Como mínimo, el cepillado dental debería durar dos minutos. Tras esto, el uso de la seda dental y los cepillos interproximales es esencial para retirar los restos de alimentos que hayan quedado entre los dientes. Y, por último, para extremar la protección es importante hacer enjuagues bucales con un colutorio específico que haya indicado el odontólogo.

Además de la higiene dental durante el embarazo, la prevención de patologías orales también pasa por seguir una alimentación sana, en la que se evite el consumo indiscriminado de dulces o bebidas ácidas.

Problemas dentales durante el embarazo

Las mujeres embarazadas pueden asistir al dentista sin ningún problema. Por norma general, durante el primer trimestre solamente se deben realizar tratamientos de urgencia. Lo mismo ocurre en el último trimestre de gestación. Pero en el segundo trimestre es posible someterse a un mayor número de tratamientos dentales.

Pese a que la radiografía que se realiza en el dentista no compromete una elevada exposición a la radiación suele estar desaconsejada para las gestantes. Si la radiografía es de extrema importancia, habrá que utilizar un delantal de plomo para proteger al bebé.

Entre los principales problemas orales que pueden padecer las embarazadas está la aparición de la gingivitis gestacional. Esta patología se caracteriza por la inflamación, enrojecimiento y sangrado de las encías. Es importante visitar la clínica dental para evitar que el problema se agrave y pueda desembocar en una enfermedad periodontal acusada.

Por otra parte, muchas gestantes notan un bulto en sus encías, llamado granuloma. Este tumor del embarazo, que es benigno, suele estar provocado por la progesterona y los estrógenos. Normalmente desaparece tras el parto, pero el dentista debe revisar su evolución en todo momento, ya que es posible que se deba extirpar si causa muchas molestias en la gestante.

Las caries también son frecuentes durante los meses de gestación. Si bien es cierto que durante el embarazo no se pierde calcio, como dice la creencia popular, sí que se suelen ingerir alimentos que no favorecen la salud dental, como dulces o bebidas ácidas. Además, la acidez oral aumenta y esto puede provocar daños en el esmalte, ocasionando las temidas caries dentales.

Para solventar todos estos problemas y prevenir cualquier afección oral durante el embarazo lo más adecuado es seguir un control riguroso con el dentista. Para ello, es conveniente visitar al odontólogo periódicamente durante la gestación a modo preventivo.