Halitosis permanente. Señal de otras enfermedades

La halitosis es el nombre que se le da formalmente al mal aliento. Por norma general, el padecimiento de esta condición suele estar vinculado a alguna enfermedad dental. Aunque es cierto que existen diversas causas que pueden conllevar mal aliento. Además, en el caso de que exista una halitosis permanente o crónica es necesario acudir al dentista, porque se trata de un indicativo de otro tipo de enfermedades. Por lo tanto, el diagnóstico efectivo por parte de un profesional es primordial para descartar sospechas y posibles orígenes de la patología.

Lo más común es que la halitosis transitoria se deba a algún tipo de enfermedad dental como la gingivitis, las caries o la incorrecta higiene dental. Pero, en el caso de detectar un problema persistente de mal aliento, será muy necesario que el odontólogo pueda valorar las causas. Esto es realmente importante para evitar problemas mayores y poder tratar los trastornos que están produciendo el mal aliento.

Causas frecuentes de la halitosis

La falta de higiene dental es una de las causas más comunes que pueden provocar halitosis. No llevar unas rutinas correctas de cepillado dental, incorporando el uso de los cepillos interproximales y el hilo dental, además de los colutorios dentales, puede llegar a ocasionar mal aliento. Teniendo en cuenta que los restos de comida pueden descomponerse entre los dientes si no son eliminados con eficacia, es fácil deducir que la higiene dental es fundamental para disponer de un aliento fresco y agradable.

Las enfermedades orales, como las infecciones, pueden ocasionar con facilidad problemas de halitosis. Por ejemplo, una periodontitis muy avanzada es causante de problemas serios de mal aliento. En muchos casos, cuando aparece la halitosis, la enfermedad periodontal ya está en una fase extremadamente avanzada. Acudir al dentista ante el mínimo síntoma es totalmente necesario para apoyar la salud oral y general.

Las digestiones y las comidas que ingerimos también pueden ser causantes del mal aliento. Hay alimentos, como el ajo o la cebolla, que ocasionan una halitosis puntual que, suele desaparecer tras unas horas y una correcta limpieza oral. Pero, los problemas digestivos o estomacales pueden ser, también, causantes de halitosis.

Otra causa de halitosis puede ser la xerostomía o sequedad bucal. Esta afección se caracteriza por disponer de una mínima cantidad de saliva, lo que provoca la conocida sequedad bucal que puede llegar a ocasionar mal aliento.

Además, otros factores externos, como el tabaco, son causantes de algunos problemas relacionados con el mal aliento. La gran cantidad de productos químicos que contiene el tabaco permanecen en la boca de los fumadores, ocasionando halitosis.

Halitosis permanente

En el caso de que se trate de un problema recurrente, es decir, una halitosis permanente o crónica, que esté ocasionada por algún origen que no se ha conseguido detectar, es posible que se deba a factores más graves. Es posible que exista alguna enfermedad dental importante o esté a punto de producirse. Además, es posible también, que la halitosis permanente sea un indicativo de otro tipo de patología importante que deba ser tratada. Por este motivo, acudir a la consulta del dentista ante cualquier mínimo indicio de cambios en la salud oral, será fundamental para evitar daños más graves en la salud del paciente.

Tratamientos para la halitosis

En el caso de que el mal aliento esté causado por un problema bucal, que es la causa más común de halitosis, el tratamiento más efectivo es el siguiente:

Colutorios específicos que ayuden a eliminar las bacterias responsables de los gases malolientes que desprenden. Estos colutorios están compuestos de cloruro de cetilperidinio y fluoruro de sodio.

– Acudir al periodoncista para que lleve a cabo un tratamiento adecuado de las encías.

– Limpiar correctamente la lengua utilizando un limpiador lingual. Esto hay que hacerlo con eficacia, limpiando el dorso y las partes laterales también.

– Prevenir la sequedad bucal mediante la ingesta de líquidos. Además, también se puede mascar chicles con xilitol que aumentan la secreción.

– Algunos remedios caseros, como las hojas de menta, el perejil o el té verde pueden ser aptos para evitar el mal aliento o halitosis.