Frenectomía para solucionar el frenillo lingual corto

Para hablar de un tratamiento quirúrgico de frenectomía es fundamental conocer las particularidades del frenillo lingual corto. Esto es así porque no todos los pacientes que disponen de esta característica requieren la realización de la cirugía. En muchos casos, los problemas subyacentes se pueden solucionar mediante tratamientos conservadores. Por norma general el frenillo lingual corto se detecta en una edad muy temprana, normalmente al nacer. Por este motivo, el odontopediatra es fundamental para evaluar cada caso concreto.

Frenectomía la solución para el frenillo lingual corto

El frenillo lingual es un pliegue de mucosa formado de forma vertical que unifica la parte que queda libre de la lengua con la base de la boca. En algunas ocasiones puede ser demasiado corto, lo que conlleva una limitación de los movimientos de la lengua y las correctas funciones de la misma. Es posible que la persona afecta por esta característica no pueda sacar la lengua más lejos de los dientes o, incluso, que no pueda tocar el paladar al mantener la boca abierta.

Consecuencias del frenillo lingual corto

Las consecuencias más llamativas son las alteraciones del lenguaje. Estas limitaciones linguales impiden la pronunciación perfecta de los sonidos que requieren que la lengua entre en contacto con el paladar para ser correctamente articulados. Es el caso de algunas consonantes como las letras “n”, “l”, “d”, “t” y la más común “r”. Aunque hay que destacar que muchos niños consiguen adaptarse bien y logran aprender a pronunciar casi con normalidad.

Por este motivo, los niños que disponen de esta característica deben ser controlados y evaluados por un foniatra o logopeda, que pueda controlar las repercusiones que el frenillo lingual corto del paciente pueda ocasionar en la funcionalidad de la boca.

La lengua, por su parte, dispone de un papel fundamental en la alimentación. Sobre todo durante el periodo de lactancia. Hay que tener en cuenta que los bebés utilizan este órgano para succionar debidamente el alimento. Así que un frenillo lingual corto puede ejercer dificultades en la lactancia, aunque se debe tener en cuenta que, en la mayor parte de los casos, los bebés encuentran la forma de contrarrestar esta característica.

Frenectomía

La cirugía mediante una frenectomía no siempre es la opción más indicada. Hace años, esta cirugía solía practicarse en todos los bebés que nacían con la patología para, así, favorecer la lactancia. Pero en la actualidad se recomienda esperar hasta que el niño tiene 2 ó 3 años, que es cuando comienzan a hablar y se pueden observar las repercusiones reales del frenillo dental corto.

Se recomienda una frenectomía siempre que las alteraciones en las funciones normales de la boca dispongan de una importancia elevada. Es decir, la punta de la lengua no es capaz de sobresalir más allá de los dientes o del borde de las encías. Estas limitaciones mecánicas pueden requerir una frenectomía para solucionar el problema.

Los trastornos en el habla severos que no permitan la correcta articulación de las palabras son casos importantes también. Pero es necesario que estos pacientes sean tratados por un foniatra que diagnostique la gravedad o severidad del caso concreto antes de realizar un tratamiento quirúrgico.

Además, los recién nacidos que disponen de graves problemas para alimentarse correctamente también pueden ser intervenidos mediante una frenectomía, que evitará que las funciones para alimentarse permanezcan mermadas.

La frenectomía es un tratamiento quirúrgico que elimina la banda de tejido que está limitando el correcto movimiento lingual. Mediante una aplasia se consigue alargar este tejido que ejerce de freno.