¿Cómo evitar la periodontitis?

La periodontitis es una de las patologías bucodentales más graves que existen. Evitarla es fundamental para un correcto desarrollo de la salud oral y para ello es primordial la higiene dental. No obstante, también existen algunos factores de riesgo que pueden hacer que esta enfermedad evoluciones con celeridad. Se trata, por ejemplo, de factores genéticos, el tabaco, el estrés o personas que tienen un sistema inmune más débil. Por lo tanto, las visitas periódicas al odontólogo se convierten en algo muy importante para detectar cualquier alteración en este sentido.

Signos y causas de la periodontitis

Hay que conocer cuáles son las causas y los signos de la periodontitis para, ante cualquier alteración, visitar de inmediato al dentista. Un tratamiento precoz es muy importante para solventar la patología y evitar problemas bucodentales más graves o, casi, irreversibles. En la boca habitan miles de bacterias, que entran en ella a través de la alimentación, generalmente. Si estas bacterias no se eliminan debidamente se forma la conocida placa bacteriana, que puede evolucionar en sarro, en el caso de que no exista una buena rutina de higiene oral.

El sarro y la placa bacteriana, además de atacar a las piezas dentales, ocasionando caries en los dientes, también afecta a las encías, dañándolas de forma sistemática. Cuando las encías sufren las consecuencias de estas bacterias pueden inflamarse, ocasionando la conocida gingivitis. Se podría decir que la gingivitis es el paso inicial de la periodontitis, ya que si no se corrige terminará por producirse la enfermedad de las encías.

Detectar la gingivitis es relativamente sencillo, siempre que se tengan en cuenta los síntomas más importantes de la misma. Normalmente, las encías inflamadas, enrojecidas o sangrantes son el signo más claro de la existencia de esta patología. Por lo tanto, ante cualquiera de estos síntomas, lo más adecuado es visitar la clínica dental para que el dentista pueda hacer una valoración eficaz del caso y solucionar cuanto antes el problema.

Cuando la gingivitis sigue su curso, sin ser tratada, la evolución hacia la enfermedad periodontal o periodontitis está prácticamente asegurada. Algunos síntomas que pueden dar muestra de ello es el mal aliento o las encías retraídas. En estos casos es muy probable que ya se esté comenzando a padecer la patología, por lo que no se pude esperar más y habrá que buscar una solución rápida con el odontólogo. Hay que tener en cuenta que, si el daño que ocasionan las bacterias llega hasta el hueso alveolar, es muy posible que exista un debilitamiento del mismo, llegando, incluso, a provocar una pérdida de piezas dentales. Reparar este tipo de problemas tan avanzados es mucho más complicado que hacerlo en fases anteriores de la enfermedad.

Evitar la periodontitis

Para evitar la periodontitis lo más importante es la higiene bucodental completa y exhaustiva y las visitas al dentista de forma periódica y regulada. En cuanto a la higiene es necesario lavarse los dientes un mínimo de dos veces al día, utilizando todas las herramientas disponibles para lograr resultados óptimos. Es decir, tanto el cepillado dental, como el uso de la seda de dientes o los cepillos interproximales y el colutorio para finalizar la rutina de higiene, son fundamentales. Además, hay que tener en cuenta que el cepillo de dientes debe de ser cambiado cada 3 meses, más o menos, para que siempre ejerza una función óptima.

En cuanto a las visitas al odontólogo, también son primordiales para evitar la periodontitis. En ellas, el profesional, podrá ver la evolución de la salud bucal de cada paciente y comprobará si existe alguna caries incipiente o cualquier problema relacionado con la salud oral. Un diagnóstico precoz de cualquier patología bucodental evitará problemas más graves en este sentido.