Evitar la halitosis y conseguir un aliento fresco

La halitosis o mal aliento es un problema de salud bucodental bastante generalizado que, en ocasiones, no se trata por vergüenza a la hora de visitar al dentista. Este problema puede evitarse siguiendo algunos consejos de higiene dental. Aunque si la halitosis persiste es muy necesario acudir al odontólogo para que se pueda estudiar y valorar el caso específicamente y, así, acabar con el mal aliento.

Cómo tener un aliento fresco

Causas que generan halitosis

  • La presencia de bacterias en los dientes, encías y lengua es la principal causa que origina el mal aliento. Por lo tanto, hay que llevar a cabo una cuidada higiene bucodental.
  • El abuso del tabaco, bebidas alcohólicas y algunos tipos de alimentos como el ajo, la cebolla, las anchoas, etc. pueden ser causa probable de esta afección.
  • Las enfermedades bucales como las caries, la periodontitis y la gingivitis son también causantes de mal aliento.
  • La sequedad bucal puede generar halitosis.
  • La halitosis puede estar provocada por alguna causa no oral. Es decir, es posible que se deba a otra enfermedad que la estará provocando. Por este motivo, la visita al odontólogo es más que necesaria. Él sabrá cómo tratar el problema.
  • El uso de algunos medicamentos también puede provocar mal aliento.

Lo principal para erradicar el problema de la halitosis es encontrar el origen de la afección y, para ello, habrá que acudir al dentista. El profesional podrá realizar una revisión exhaustiva de nuestras piezas dentales y nos ofrecerá sus recomendaciones que deberemos seguir al pie de la letra para acabar con este problema.

Cómo prevenir el mal aliento

La causa más frecuente que genera halitosis es la incorrecta higiene dental. Así que, para evitar el mal aliento es fundamental que limpiemos los dientes, al menos, dos veces al día, usando una correcta técnica de cepillado. Además, tendremos que eliminar toda la placa bacteriana de nuestros dientes utilizando el hilo dental. El uso de enjuagues bucales muy frescos nos será de gran ayuda para prevenir la halitosis.

La sequedad bucal o síndrome de boca seca es otra de las causas que produce mal aliento. Para controlar la sequedad de la boca hay que intentar beber agua con bastante frecuencia. Además, podemos consumir zumos realizados a base de cítricos para ayudar a la producción de saliva. Mascar chicles sin azúcar también colaborará en la correcta salivación.

Tras las comidas podemos enjuagarnos la boca con agua o algún colutorio y, posteriormente masticamos un chicle para generar más saliva y evitar los malos olores.

Un remedio natural contra el mal aliento es masticar una rodaja de limón, con su cáscara, después de cada comida.

Si tras realizar correctamente la limpieza bucal y seguir las pautas para evitar la sequedad de la boca, continuamos sufriendo un problema de halitosis, la visita al dentista se hace imprescindible. Es un problema muy molesto que tiene solución, por lo tanto es necesario pedir ayuda al odontólogo y acabar con esta afección cuanto antes.