Estados Unidos obliga a la homeopatía a indicar que no funciona

La homeopatía es una pseudociencia que ya cuenta con más de 200 años de historia. Su creador fue el alemán Samuel Hahnemann, quien se basó en un principio conocido como “lo similar cura lo similar” para dar apoyo a su creencia. Se trata de una medicina alternativa en la que el efecto placebo es la base de todo. Según su creador, cualquier sustancia que origine una enfermedad, también sería capaz de eliminarla. Para ello, dicha sustancia debería diluirse muchísimo.

El problema de todo esto es que, tras tantos años de historia de los tratamientos homeopáticos, no existe ningún tipo de evidencia científica que informe de que son efectivos. Es cierto, que el efecto placebo está ahí, pero pueden resultar muy peligrosos para tratar enfermedades graves, si el paciente elimina el tratamiento farmacológico y lo sustituye por el medicamento homeopático.

Por todo esto, Estados Unidos ha dado un paso al frente, obligando a que en cada uno de los tratamientos de homeopatía se indique que no funcionan. Para ello, es importante que esta información se explique claramente en la etiqueta de los envases en cuestión. Es decir, deben aclarar que no hay evidencias científicas que avalen su funcionamiento. Sin embargo, en España los preparados homeopáticos solamente deben aclarar que no son dañinos para la salud.

En este sentido, numerosos profesionales farmacéuticos españoles piden que se tenga más en cuenta el peligro que supone que los pacientes abandonen sus tratamientos médicos para someterse simplemente a una pseudoterapia que no está avalada científicamente. Por ello, consideran que las farmacias no deberían de ser el punto de venta de estas medicinas alternativas.

Según los científicos españoles, que la homeopatía no sea dañina ni contenga sustancias peligrosas no debería de dejar tranquila a la población. Porque el problema radica en el abandono de tratamientos efectivos para someterse solamente a esta creencia.

Solo en España, la industria homeopática factura cerca de 60 millones de euros anuales. Esta pseudociencia cuenta con numerosos defensores y detractores. Los que están a favor de ella indican que los tratamientos funcionan correctamente, pero no son capaces de informar cómo lo hacen, o de presentar estudios científicos que apoyen sus premisas. Según los farmacéuticos, si los tratamientos solo funcionan por el efecto placebo, esto debería de indicarse y no venderse en farmacias.

Homeopatía: desde 1976 sin evidencias científicas

A lo largo de su historia, esta creencia se ha presentado como una ciencia, pero las pruebas muestran que las preparaciones creadas a partir de esta medicina alternativa no son eficaces para tratar enfermedades. Las preparaciones homeopáticas se crean usando los libros de referencia o repertorios.

La existencia de ensayos clínicos que ofrecen resultados positivos a este tipo de tratamientos se explica en el azar o la información sesgada. Esto lo demuestran las revisiones de dichos ensayos, que deberían de cumplir con los estándares científicos actuales.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que la homeopatía no debería de utilizarse, en ningún caso, para tratar enfermedades graves.