Errores habituales al lavarte los dientes

Lavarte los dientes e incluir una rutina de higiene dental completa es esencial para la salud oral. Pero, habitualmente, cometemos ciertos errores que pueden hacer que nuestra rutina no logre sanear debidamente nuestras piezas dentales. Es importante tener en cuenta que no solo es necesario cepillar los dientes, sino que también es esencial cuidar toda la cavidad oral, incluida la lengua y las mejillas.

Errores a evitar en la higiene dental

  1. Elección del cepillo dental

A veces tendemos a escoger un cepillo de dientes de cerdas duras porque pensamos que nos puede ayudar mejor a eliminar la placa bacteriana de las piezas dentales. Bien, pues este es uno de los errores más comunes que se cometen en la higiene oral. Es esencial seleccionar un cepillo de cerdas suaves. De esta forma evitamos dañar la dentina, manteniendo unos dientes saludables.

Además, a la hora de lavarte los dientes tendrás que ejercer la presión correcta y evitar los cepillos dentales que no te resulten cómodos.

  1. No usar seda dental

El hilo dental o los cepillos interproximales cumplen una función primordial en las rutinas de higiene dental. Muchos estudios avalan la teoría de que recurrir a estas herramientas, combinadas con el cepillo convencional, es ideal para prevenir la aparición de gingivitis y otras patologías de las encías.

La seda dental elimina las bacterias que se alojan en las zonas que no son accesibles para el cepillo de dientes, como entre las piezas dentales o bajo la línea de las encías. Por ello, resulta muy importante que lo incluyas en tu rutina al lavarte los dientes.

  1. Cepillarse los dientes tras las comidas

Seguro que alguna vez has oído que hay que lavarse los dientes tras cada comida. La teoría no es incorrecta del todo, pero sí que es cierto que no resulta conveniente hacerlo justo después de haber ingerido alimentos. Al comer, el pH de la saliva se vuelve más ácido y si cepillas los dientes justo en ese momento lo que estarás haciendo es esparcir los ácidos por la cavidad oral. Esto es posible que provoque cierta erosión en las piezas dentales a medio plazo.

Por ello, los odontólogos recomiendan que tras la ingesta de alimentos enjuagues la boca con agua y esperes unos 30 minutos para lavarte los dientes.

  1. No seguir una buena técnica de cepillado

La técnica de cepillado dental es muy importante para eliminar de forma efectiva la placa bacteriana de la cavidad oral. Además de cepillarte los dientes entre dos y tres veces al día, tendrás que hacerlo durante el tiempo indicado y siguiendo una técnica óptima. Para ello, puedes separar tu boca en cuatro cuadrantes y dedicar treinta segundos a cepillar cada uno de ellos.

Obviamente, no puedes olvidarte de la cara interna de los dientes, el paladar, las mejillas y la lengua.

  1. No utilizar enjuagues bucales

El colutorio tiene una función muy concreta en las rutinas de higiene oral. Por ello, es un error no incluirlo, al menos, en una de las sesiones de cepillado dental. Es importante que contenga flúor para refrescar e higienizar otras zonas de la boca, como la lengua y las mejillas.