Enfermedad de las encías: conoce su causa principal

La enfermedad de las encías, también conocida como periodontitis, es una de las patologías orales más graves y comunes en la población. Su aparición es progresiva y su desarrollo puede hacer que se pierdan piezas dentales, dañando, incluso, el hueso que soporta los dientes. Tratar la periodontitis cuando la inflamación está en sus fases iniciales es muy importante para impedir que su progresión dañe significativamente a las estructuras dentales.

La principal causa de la enfermedad de las encías es la acumulación de placa bacteriana en los dientes, encías y las estructuras orales. Esta placa, no eliminada, puede provocar una infección grave, permitiendo que las bacterias vivan y se hagan fuertes en un entorno cómodo para ellas. Con estos datos es fácil entender que la mala higiene oral es la causante principal de la aparición de la periodontitis.

El primer paso en el desarrollo de la enfermedad es la conocida gingivitis. Esta afección se caracteriza por la inflamación o hinchazón de las encías, provocando sangrado en las mismas e, incluso, dolor. Tratar la gingivitis es sencillo y podría prevenir el desarrollo de la enfermedad periodontal, evitando la pérdida de dientes.

Cepillarse los dientes entre dos y tres veces al día, usar hilo dental para eliminar los restos de placa bacteriana que se alojan en zonas de complicado acceso para el cepillo, usar colutorios orales antisépticos y seguir una dieta equilibrada son las claves principales para prevenir la enfermedad de las encías.

Causas que posibilitan la enfermedad de las encías

La higiene dental deficiente es de las causas más probables y comunes para el desarrollo de esta patología. No obstante, hay muchas más condiciones que permiten el avance de la enfermedad, creando un entorno óptimo para que las bacterias orales sobrevivan, dañando los tejidos.

El tabaco y el alcohol son enemigos directos de la salud oral de calidad. Fumar de forma habitual favorece el desarrollo de la enfermedad.

Por otra parte, un porcentaje de la población mundial cuenta con una predisposición genética, más que probable, a sufrir periodontitis. En estos casos, extremar la precaución y prestar una mayor atención a sus encías es esencial para evitar la patología. Por lo tanto, las visitas al dentista son parte de la prevención de enfermedades de este tipo.

Algunos problemas médicos, como la diabetes o la hipertensión también favorecen la progresión de la enfermedad periodontal. En estos casos, el sistema inmunológico no cuenta con la misma fuerza para luchar contra las infecciones, como la ocasionada por la placa bacteriana.

Los cambios hormonales por los que pasa la mujer a lo largo de su vida también pueden provocar el desarrollo y empeoramiento de la enfermedad de las encías. Extremar la higiene dental en estos casos es prioritario.

Prevención y tratamiento de la periodontitis

La prevención de la periodontitis pasa por seguir rutinas de higiene bucodental óptimas y continuadas. Pero, además de esto, e muy importante visitar al dentista periódicamente. En estas visitas rutinarias conseguiremos que el odontólogo cuente con toda la información posible sobre nuestra salud oral, pudiendo establecer tratamientos tempranos, en caso de que sean necesarios.

Por último, el tratamiento para la enfermedad de las encías es muy variado y siempre va a depender del grado en el que se encuentre la patología. Si se trata de una periodontitis avanzada, es probable que el odontólogo recomiende un tratamiento mediante implantes dentales.