El limpiador lingual, tu aliado perfecto

Cuando se realizan las técnicas de higiene dental, tan importantes para eliminar los restos de placa bacteriana que se acumulan en la boca tras la ingesta de alimentos, es muy común que se deje de lado limpiar perfectamente la lengua. Y esto supone un error muy grave, ya que la lengua forma parte de la boca y en ella también se acumulan los microorganismos dañinos que pueden terminar provocando diversos problemas orales. En este sentido, utilizar debidamente un limpiador lingual puede ser la mejor solución para que la higiene bucodental sea completa y eficaz.

¿Qué es el limpiador lingual?

Básicamente, el limpiador lingual, es un instrumento de higiene bucal específico para eliminar las bacterias que quedan alojadas en la lengua. Estos limpiadores existen en el mercado atendiendo a diversas formas. No obstante el uso es el mismo. Se trata, de utensilios parecidos a los cepillos dentales que en el extremo del mango cuentan con un cabezal de plástico que resulta óptimo para realizar una limpieza lingual profunda.

Utilizar los limpiadores linguales es muy sencillo. Tras haber realizado la rutina de higiene bucodental, es decir, después de cepillar los dientes y haber usado el hilo dental, se pasa este limpiador por toda la lengua. Hay que posarlo en la parte más posterior del músculo lingual (cerca de la garganta) e ir arrastrándolo ejerciendo cierta presión, desde atrás hacia adelante. Esto habrá que hacerlo en varias ocasiones para que la limpieza sea extrema. Eso sí, hay que tener cuidado para no hacer más presión de la cuenta. Los laterales de la lengua, la cara interna de las mejillas y la parte de debajo de la lengua también deben de limpiarse con estos instrumentos de higiene dental.

En el caso de no tener un limpiador lingual, habrá que higienizar esta zona de otra forma. También hay cepillos dentales que en su parte posterior cuentan con una zona específica para ello. Y si esto tampoco es posible, se puede utilizar el cepillo de dientes convencional. Pero limpiar la lengua es fundamental para garantizar una correcta higiene bucodental y la eliminación de las miles de bacterias que se alojan en la boca.

Por norma general será más que suficiente usar el limpiador lingual una vez al día. Se puede acoplar su uso a las rutinas de higiene dental de la noche o las de la mañana. Pero es fundamental no olvidar que la higiene de la lengua es un paso muy importante para evitar daños mayores en la cavidad oral.

En este sentido, hay que tener en cuenta que los fumadores o las personas con la lengua con fisuras o cubierta, pueden ser más propensos a padecer halitosis o problemas dentales causados por las bacterias que no han sido eliminadas de la lengua. El mal aliento, aunque puede deberse a un buen número de causas, lo más común es que esté ocasionado por las bacterias y los microorganismos que se quedan en la boca tras la ingesta de alimentos. Así que eliminar esta placa bacteriana de todas las zonas de la cavidad oral será fundamental para garantizar un aliento fresco y una boca sana.